A partir de un trámite en la Cancillería argentina, miles de usuarios de Internet podrán registrar en ese país sitios que lleven en el dominio la letra ñ, acentos o diéresis, características propias del idioma español que no se utilizan en inglés. Así, la lengua de Cervantes, hablada por 400 millones de personas en el mundo, fortalece su presencia y su influencia en la Red.
La NacionPor Mariano de Vedia, La Nación



