«Eso solo lo entendés vos que sos lingüista… y a nadie más le importa».
Para mis alumnos de Lengua II de 2020.
«Eso solo lo entendés vos que sos lingüista… y a nadie más le importa».
Para mis alumnos de Lengua II de 2020.
Ya hemos explicado en nuestra primera entrega las normas académicas acerca de la puntuación conveniente en un segmento conversacional inserto en un texto narrativo. Los guiones y rayas de diálogo suelen ser una opción, las comillas que encierren las palabras del personaje suelen ser otra opción.
La escritura y la referencia a enunciaciones de otros.
Fazer, lavorar, pasharo o djente. No, no se trata de errores tipográficos; son, como su forma sugiere, palabras en español antiguo. En concreto, 'hacer', 'trabajar', 'pájaro' o 'gente'. Todavía hay un grupo reducido de personas que las usa en un país cercano a nuestra Península Ibérica pero lejano en cuanto a historia, costumbres y modo de vida.
La Real Academia Española es la guardiana de la lengua –"limpia, fija y da esplendor", su lema desde 1715– pero no es una institución pública, sino privada, una "institución jurídica con personalidad propia", pese a que se le asigna un carácter oficial y un interés público, a falta de un organismo estatal en España.
El asado a la parrilla parece ser una forma relativamente nueva de preparar nuestra carne criolla. Por lo menos, en la obra El Uruguay rural, de 1958-61, el Dr. Roberto J. Bouton, uno de los más acreditados estudiosos de nuestras costumbres camperas, no menciona una sola vez la palabra parrilla.
El 25 de marzo del año en curso, múltiples cabeceras mediáticas hacían público parte del contenido de una carta que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador habría dirigido al jefe del estado español, el Rey Felipe VI. Los titulares ponían el acento en lo que interpretaban como la exigencia del mexicano de una petición de perdón al español por los agravios causados durante la conquista.