Martes, 28 de septiembre de 2021

Los primates no humanos dependen de la interacción social para el desarrollo del lenguaje

01/07/2021
Chrissy Sexton

Los monos aprenden a comunicarse de forma muy semejante a la de los seres humanos

Durante su primer año de vida, los seres humanos experimentan una espectacular transición en su capacidad de comunicación. El desarrollo del lenguaje entre los bebés pasa de las señales preverbales, como la risa o el llanto, a frases balbuceantes que se van tornando cada vez más complejas.

Un nuevo estudio del Centro Alemán de Primates reveló recientemente que los monos aprenden a comunicarse de forma muy parecida a la de los humanos. La investigación, centrada en el tití común, aporta nuevos datos sobre la evolución del lenguaje.

Los expertos informan de que el desarrollo infantil de las vocalizaciones en el tití común incluye también una amplia fase flexible, sin la cual el desarrollo del lenguaje en los humanos no sería posible.

Entre los factores críticos para el desarrollo del lenguaje en los humanos se encuentran la maduración, el aprendizaje y las interacciones sociales tempranas con los padres. Durante décadas, se ha asumido que en los monos el lenguaje se desarrolla exclusivamente como resultado del crecimiento físico y la maduración, independientemente de la interacción social.

Por ejemplo, estudios anteriores demostraron que la sordera o el aislamiento social debido a la ausencia de los padres tenían poco o ningún efecto en el desarrollo vocal de los primates no humanos, y que el desarrollo vocal en la mayoría de las especies de monos se completa a las pocas semanas del nacimiento.

“Una de las razones de estos hallazgos es probablemente que los trabajos anteriores sobre el desarrollo de la voz en primates no humanos se han centrado principalmente en las primeras semanas tras el nacimiento y han ignorado los posibles cambios asociados al crecimiento posterior en los meses siguientes hasta la edad adulta”, dijo la primera autora del estudio, Yasemin Gültekin.

Los investigadores estudiaron el desarrollo del sonido y el lenguaje del tití común desde la primera infancia hasta la madurez sexual a los 15 meses de edad. Durante este periodo, se grabaron casi 150.000 vocalizaciones de seis titíes para su análisis.

“Nuestros resultados muestran que, de forma similar a los primeros meses de la vida humana, el comportamiento de vocalización de los titíes cambia a través de diferentes etapas de desarrollo desde las primeras semanas después del nacimiento hasta la edad adulta”, dijo el coautor del estudio Kurt Hammerschmidt, que analizó los datos.

“Mientras que los cambios en la estructura acústica podrían explicarse principalmente por el crecimiento físico o la maduración, descubrimos que la forma en que estas vocalizaciones se utilizan de forma flexible durante el desarrollo apunta a mecanismos de aprendizaje por experiencia, que son una de las características clave en el desarrollo del lenguaje humano”, dijo la autora principal del estudio, Yasemin Gültekin.

“Nuestro trabajo proporciona una base importante para comprender mejor los fundamentos evolutivos del desarrollo temprano del lenguaje humano. Sienta las bases para futuros estudios sobre cómo las interacciones sociales pueden influir en el desarrollo del habla”.

 

Traducido del inglés mediante Deepl. Editado por Ricardo Soca

El estudio se publica en la revista Science Advances.