Domingo, 17 de enero de 2021

profeta

Etimología - El origen de la palabra: profeta

En la Antigüedad clásica, los profetas eran los intérpretes de las pitonisas: sabían descifrar el sentido de sus gritos y gemidos, qué decían en versos que contenían las profecías, expresadas en un lenguaje enigmático y ambiguo. Para los musulmanes, la palabra profeta es el epíteto que acompaña siempre el nombre de Mahoma. Para ellos, al igual que para judíos y cristianos, es el portador de un mensaje de Dios a los hombres y, como tal, tiene cosas para revelar que pueden pertenecer al futuro. Los profetas fueron desapareciendo del cristianismo hacia el siglo II de nuestra era, cuando empezó a tomar cuerpo la estructura jerárquica de la Iglesia, cerrando el camino a las expresiones individuales. La palabra proviene del latín propheta, tomada del griego prophetés, que a su vez, se derivó de prophanai ‘el que habla antes’, ‘el que pronostica’, formada con el prefijo pro- ‘que está antes en el tiempo o en el espacio’ y phanai ‘hablar’, ‘decir’, proveniente del indoeuropeo bha- ‘hablar’.


Estos textos ha sido extraídos de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

Ver otra palabra:

Copyright 2002 / 2007 -Todos los textos publicados están registrados en nombre de Ricardo Soca, titular de los derechos de autor. Queda terminantemente prohibida y será perseguida judicialmente la reproducción por cualquier procedimiento, sea sobre papel o por medios digitales e Internet, y su uso en radio o televisión, así como cualquier otro procedimiento previsto en la Convención Universal de Derechos de Autor, que protege esta obra.