Miércoles, 23 de junio de 2021

Se parecen, se parecen..., pero no son lo mismo: medulla y marrow

04/06/2021
Fernando A. Navarro

 

La palabra inglesa medulla comparte con la española médula origen latino, y el médico de habla hispana suele prometérselas muy felices siempre que se da tal circunstancia. Quizá por eso tiende a construir en inglés frases como las cuatro siguientes:

  1. The vasa recta provide oxygen and nutrients to the kidney’s medulla.
  2. Cells in the adrenal medulla synthesize and secrete adrenaline and noradrenaline.
  3. Bone *medulla* transplantation (BMT) is the treatment of choice for many children with acute leukemias.
  4. The central nervous system (CNS) consists of the brain and the *medulla*.

Al hacerlo así, acierta cuando se trata de las dos primeras frases, pero incurre en error ―que trato de señalar al lector con esos asteriscos de aviso― en las dos últimas. Porque medulla se usa en inglés, sí, para numerosas estructuras anatómicas de carácter medular, como la médula renal, la médula suprarrenal, la médula de los ganglios linfáticos, la médula ovárica o la médula del timo. Pero no para las dos médulas de mayor importancia en biomedicina: la médula ósea, que en inglés suelen llamar bone marrow, y la médula espinal, que en inglés suelen llamar spinal cord (con frecuencia abreviado simplemente como cord).

En el caso de la frase número 3, el error no reviste especial gravedad, puesto que en inglés no hay ninguna estructura anatómica llamada *bone medulla*. Una expresión como *bone medulla transplantation* resulta chocante en inglés, desde luego, y no dice nada bueno de quien la use, pero podría entenderse sin grandes problemas en su sentido obvio de bone marrow transplantation, ‘trasplante de médula ósea’; máxime si tenemos en cuenta que la sigla correspondiente, BMT, muy conocida, es idéntica en ambos casos.

Mucho más grave es el uso incorrecto de medulla aplicado a la médula espinal, como vemos arriba en el cuarto ejemplo. Más grave, digo, porque medulla existe también en inglés como término neuroanatómico: es un peligroso «falso amigo» que no significa ‘médula espinal’ (spinal cord), sino ‘bulbo raquídeo’ (esto es, la porción más caudal del encéfalo, entre la médula espinal y la protuberancia o puente de Varolio), que es muy distinto. Encontramos la palabra inglesa correctamente utilizada, por ejemplo, en la frase siguiente: the brainstem includes the midbrain, pons, and medulla (‘el tronco encefálico consta de mesencéfalo, protuberancia y bulbo raquídeo’). Volviendo a la frase número 4 de nuestro hipotético médico de habla hispana, tiene sentido en inglés, pero un sentido muy alejado del que el autor original pretendía comunicar y, por consiguiente, confuso.

El traductor debe estar muy atento, pues, en el contexto del sistema nervioso central, al riesgo de confusión entre el inglés medulla (‘bulbo raquídeo’) y el español médula (spinal cord). Para hablar de un tumor de la médula, por ejemplo, no dicen en inglés tumor of the medulla (que significa ‘tumor bulbar’), sino tumor of the cord