Jueves, 21 de octubre de 2021

El curioso idioma amazónico pirahã

08/06/2021

Wikipedia, compartido por Miguel Molina

La comunidad pirahã / Jennifer Schuesslermarch (The New York Times)

El idioma pirahã (también escrito pirahá o pirahán, portugués: pirahã, en pirahã xapaitíiso [čàpài̯ˈʧîːsò]) es hablado por el pueblo del mismo nombre (Hi'aiti'ihi' en su propia lengua, ‘los erguidos’). Viven en Brasil, a lo largo del río Maici, uno de los afluentes del Amazonas.

Se cree que esta lengua es el único miembro sobreviviente de la familia de lenguas múra-pirahã, mientras que los demás se han extinguido en épocas relativamente recientes. Por lo tanto, es técnicamente una lengua aislada, sin conexión con otros idiomas actuales. A pesar de tener sólo unos 150 hablantes en 2004, repartidos en ocho aldeas a lo largo de la ribera del Maici, no puede decirse que esté en riesgo inmediato de extinción, porque la comunidad pirahã es predominantemente monolingüe.

Algunos de los rasgos de la lengua son considerados peculiares o únicos, aunque existe controversia al respecto. La principal fuente de información acerca de este idioma procede de la gramática escrita por Daniel L. Everett en 1986 y los artículos que ha seguido publicando posteriormente. Los estudios realizados por el profesor Everett sobre el idioma pirahã pretendieron poner en entredicho la teoría de la gramática universal sobre el lenguaje humano de Noam Chomsky, aunque esta conclusión ha sido puesta en entredicho por el propio Chomsky.

El pirahã es fonológicamente la lengua más simple conocida, poseyendo únicamente diez fonemas [...]

La lengua usa cinco canales para su discurso: la información puede ser hablada (forma habitual), silbada, tarareada, gritada o codificada en música. Las lenguas silbadas son escasas, lo que hace del pirahã un objeto de estudio muy interesante para delimitar la importancia del tono y de la cantidad/intensidad en la comunicación oral.

La lengua posee algunas características que la hacen única:

Además de no poseer número gramatical, es una de las pocas lenguas donde no existen ni los numerales ni el concepto de contar (existen otros casos entre las lenguas aborígenes de Australia, como el warlpiri). Solo existen dos conceptos de número que se pueden traducir como "poco/pequeño" y "mucho/grande", aunque Peter Gordon realizó pruebas gramaticales que le llevaron a pensar que esas palabras designaban los números uno y dos. Daniel L. Everett descubrió la confusión y afirma que no existe el número gramatical: no hay distinción entre singular y plural. Se distingue poco entre número (objetos contables) y cantidad (objetos incontables) y es imposible distinguir entre, por ejemplo, “un pez grande” y “muchos peces pequeños”. La gente misma no conoce el concepto de contar. Sólo usan medidas aproximadas y en pruebas son incapaces de distinguir con exactitud entre un grupo de cuatro objetos y otro colocado de manera similar de cinco objetos. Cuando se les pide que dupliquen un grupo de objetos, duplican el número correcto de objetos en media, pero casi nunca aciertan el número exacto a la primera.

Debido a la preocupación (fundada) de que estaban siendo engañados en el comercio, los pirahã pidieron a un lingüista que los estaba estudiando que les enseñara unas nociones básicas de matemáticas. Después de ocho meses de estudio diario, entusiasta pero infructuoso, se suspendieron las lecciones.

Es la única lengua conocida sin palabras para expresar los colores; aunque este punto todavía es discutido.

Es la única lengua conocida que no posee estructuras recursivas. No es posible empotrar una frase en otra o un sintagma nominal dentro de otro. La complejidad que se puede expresar, a pesar de ser muy grande, es limitada. Por ejemplo, es posible indicar propiedad de un objeto mencionado como “el hijo de Juan”, pero no se puede indicar dos niveles de posesión como “la hija del hijo de Juan”.

Posee el sistema pronominal más simple conocido y existen evidencias de que todo el sistema ha sido tomado de otra lengua.

No existe forma de expresar el pasado.

Posee el sistema de parentescos más simple que ha sido documentado.

Parece que no tienen en cuenta parentescos que vayan más allá de los hermanos biológicos. La endogamia es muy común.

No existen términos de cuantificación, como por ejemplo, “todo/s”, “cada”, “alguno/s”, “mucho/s”, etc.