Martes, 24 de noviembre de 2020

David Piñera Ramírez fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua

09/09/2020
Enrique Mendoza Hernández

Prof. David Piñera Ramírez

 

“Estoy muy satisfecho por tratarse de una corporación con un gran prestigio; la Academia Mexicana de la Lengua se fundó en 1875 y han pertenecido y pertenecen a ella figuras muy destacadas de la vida cultural del país”, expresó a ZETA el historiador

En reconocimiento a su trayectoria, la Academia Mexicana de la Lengua nombró al historiador David Piñera Ramírez miembro correspondiente en Tijuana, en sesión virtual celebrada el jueves 13 de agosto.

“El doctor Piñera Ramírez es un prestigiado de la Universidad Autónoma de Baja California, institución en la que se ha desempeñado como profesor desde hace 60 años, y que lo reconoció como Investigador Emérito y Doctor Honoris Causa”, valoró la Academia Mexicana de la Lengua que preside el escritor Gonzalo Celorio.

“Es muy honroso poder ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua, consciente uno de sus limitaciones y con el comentario de que en la Academia no figuran nada más literatos en sentido estricto, sino que la Academia toma en cuenta también el buen manejo del idioma en diversas disciplinas, entre otras, la Historia”, manifestó en entrevista con ZETA David Piñera Ramírez, ocasión en que también habló sobre la influencia que tuvo Miguel León-Portilla en su formación como historiador y cómo fundó el entonces Centro de Investigaciones Históricas en 1975; además, trajo a la memoria sus orígenes nayaritas.

De Tepic a Guadalajara

Hijo de Alfonso Piñera Gallardo y Elisa Ramírez Santana, David Piñera Ramírez nació el 6 de julio de 1935 en Tepic, Nayarit, aunque cuando tenía siete años, hacia 1942, su familia se estableció en Guadalajara.

“Yo tenía alrededor de siete años cuando llegamos a Guadalajara, allí viví 16 años, en la infancia, la adolescencia y la juventud”, recordó en entrevista con ZETA.

Transcurrían los primeros años de la década de los 50, cuando Piñera decidió seguir los pasos de su hermano Samuel en el estudio del Derecho.

“Hubo la circunstancia de que mi hermano, Samuel Piñera Ramírez, diez años mayor, estudió Derecho. Entonces miembro de una familia de escasos recursos económicos, al igual que mi hermano para mí Derecho resultaba pues una opción favorable”, describió el historiador.

Aunque estudió Derecho en la Universidad de Guadalajara, de la cual se graduó en 1958, la Historia llamaba su atención:

“De joven tuve inclinación por la Historia; por ejemplo, cuando cursaba el tercer año de la Facultad de Derecho empecé a dar a clases de Historia Universal e Historia de México en la Preparatoria de la Universidad de Guadalajara. En la carrera tuve oportunidad de que fuera uno de mis maestros una persona que despertó mucho mi interés en la Historia, el licenciado Alberto Rosas Benítez, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara; él me dio Historia del Derecho, luego estuve con él en el Seminario de Historia del Derecho.

“El Licenciado Alberto Rosas Benítez me estimuló para que hiciera un trabajo y participara en un concurso sobre el Centenario de la Constitución de 1857, o sea, en 1957 se estaba celebrando el Centenario de la Constitución liberal; afortunadamente tuvo éxito el trabajo, obtuvo el tercer lugar nacional porque fue un concurso al que convocó la Facultad de Derecho de la UNAM, yo fui el único de fuera de Ciudad de México que obtuvo un premio; el primero y segundo lugar fueron para personas de Ciudad de México, entonces yo estaba ya inclinado a la Historia”, rememoró.

EN MEXICALI

Siguiendo la ruta hacia el norte que su hermano Samuel Piñera Ramírez había iniciado estableciéndose en Baja California, David Piñera llegó a Mexicali a probar suerte en el ejercicio de abogacía.

“Yo llegué a Mexicali el 7 de octubre de 1959, porque aquí estaba mi hermano Samuel, él me relacionó. Él llevaba ya diez años. En esos años el ejercicio de la profesión era muy redituable porque había muy pocos abogados, de tal manera que había trabajo y fue fructífero dedicarme a la abogacía”, evocó.

En septiembre de 1961 inició su trayectoria en la UABC:

“Entonces la UABC estaba en su etapa inicial. Tuve la oportunidad de conocer a Santos Silva Cota, que fue el primer rector, y le presenté un proyecto para crear el Departamento de Difusión Cultural que estaba contemplado en la Ley Orgánica, pero que no existía; él me tuvo confianza, era yo bastante joven (26 años). En el 61, el rector Santos Silva me hizo el favor de nombrarme director del Departamento de Difusión Cultural y una de las actividades que promovimos fue la divulgación de la Historia de Baja California, yo me enteré que era muy peculiar, muy interesante, muy distinta a la del resto del país y consolidó mi interés por la Historia, de tal manera que cuando hubo oportunidad pues me fui a México a hacer un posgrado en Historia”.

La influencia de León-Portilla

Viviendo en Mexicali, un día de 1969 David Piñera conoció a Miguel León-Portilla, quien influyó en él para que tomara la decisión de irse a estudiar un posgrado en Historia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

– ¿Cómo conoció Usted a Miguel León-Portilla y qué tan determinante fue en su vocación de historiador?

“Primero conocí al doctor Miguel León-Portilla en California, en un evento sobre Baja California realizado en una población del sur de California, era 1969. En 1970 lo conocí más ampliamente en una reunión nacional de fenómenos de transculturación en la frontera México-Estados Unidos, organizada por el Seminario de Cultura Mexicana en La Paz; allí tuve la oportunidad de asistir, radicando en Mexicali, asistió también el profesor Rubén Vizcaíno que vivía en Tijuana. Allá hubo oportunidad de platicar más ampliamente con el doctor Miguel León-Portilla, uno de los temas fue la historia de Baja California, lo interesante que era, y me dijo: ‘Usted decídase y váyase a México a estudiar’, y así lo hice.

“El doctor Miguel León-Portilla me estimuló para que fuera a hacer estudios allá, él era director del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, me recomendó la UNAM, hice los trámites y entré a la Maestría en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras, donde se imparte allí la carrera de Historia. Al mismo tiempo que fui haciendo los estudios de Maestría y Doctorado, el doctor Miguel León-Portilla me dio oportunidad de ser investigador a contrato del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM. De alguna manera León-Portilla contribuyó a dedicarme de tiempo completo profesionalmente a la Historia”, reconoció.

 

Fundador del Centro de Investigaciones Históricas

Entre 1971 y 1975, David Piñera cursó la Maestría y Doctorado en Historia en la UNAM, pero cuando regresó de Ciudad de México a Baja California, fue para fundar en Tijuana, en 1975, el Centro de Investigaciones Históricas, dependiente de la UNAM y la UABC, actualmente Instituto de Investigaciones Históricas.

– ¿Cómo surgió la idea y por qué fue importante la creación de un Centro de Investigaciones Históricas en Baja California?

“El doctor Miguel León-Portilla fue un factor fundamental. Estando en contacto con él en el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, elaborando mi tesis de maestría bajo la dirección de él sobre la tenencia de la tierra en Baja California, y en conversaciones con el ingeniero Luis López Moctezuma, que era entonces rector de la UABC y que iba con frecuencia a Ciudad de México a hacer sesiones requeridas en su papel de rector, hubo oportunidad de presentárselo al doctor León-Portilla, de presentarlos a los dos, y pues hubo química entre ellos. Nos reuníamos con alguna frecuencia, allí nació un Centro de Investigaciones Históricas en Baja California, dedicado al estudio de la historia regional.

“En ese tiempo era más marcado aún el sentido centrista de la historia de México, es decir, se entiende por historia lo que ha acontecido en el altiplano del país, en Ciudad de México y sus alrededores, y no se concedía la importancia suficiente a los desarrollos históricos regionales, incluido el de Baja California. Entonces vimos que por su ubicación geográfica, por las características de su desarrollo histórico, era muy importante impulsar el estudio de la Historia de Baja California y se pensó en la pertinencia de que sumaran esfuerzos la UNAM y la UABC, aprovechando esa coyuntura que Miguel León-Portilla estaba de director del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, que el ingeniero Luis López Moctezuma era rector de la UABC y que yo estaba en el posgrado allá en la UNAM, centrado en la historia de Baja California, así surgió la idea”.

 

En  la Academia

Han transcurrido seis décadas desde que David Piñera Ramírez ingresó a laborar en la UABC en septiembre de 1961. Su aportación al alma máter bajacaliforniana ha sido crucial: fundó el Departamento de Difusión Cultural en 1961 en Mexicali; y en Tijuana, el Centro de Investigaciones Históricas en 1975 y la Licenciatura en Historia de la UABC en 1986.

Además, la UABC lo nombró Investigador Emérito y Doctor Honoris Causa. En reconocimiento a su trayectoria, la Academia Mexicana de la Lengua lo eligió miembro correspondiente en Tijuana.

“Estoy muy satisfecho por tratarse de una corporación con un gran prestigio, la Academia Mexicana de la Lengua se fundó en1875 y han pertenecido y pertenecen a ella figuras muy destacadas de la vida cultural del país”, valoró el historiador en la entrevista con este semanario.

Y añadió:

“Es muy honroso poder ingresar a la Academia Mexicana de la Lengua, consciente uno de sus limitaciones y con el comentario de que en la Academia no figuran nada más literatos en sentido estricto, sino que la Academia toma en cuenta también el buen manejo del idioma en diversas disciplinas, entre otras, la Historia, por eso tú ves que han estado allí historiadores muy destacados como Miguel León-Portilla, Edmundo O’Gorman, Luis González y González, que desde su disciplina histórica manejaron muy adecuadamente el idioma. Guardando las proporciones, yo ingreso teniendo el propósito de prestar especial atención a mi escritura para estar a la altura de la Academia”.

Finalmente, David Piñera compartió su primera actividad como miembro correspondiente en Tijuana de la Academia Mexicana de la Lengua:

“El primero de octubre de 2020 se cumple el primer aniversario de la muerte de Miguel León-Portilla, entonces la Academia Mexicana de la Lengua le va a ofrecer un homenaje el primero de octubre y tuvieron a bien invitarme a mí para que me refiera precisamente a la faceta bajacaliforniana de León-Portilla, otros colegas se dedicarán a otros aspectos de su obra y de su trayectoria”.