Martes, 24 de noviembre de 2020

Bocadillos Lingüísticos: ¡Qué NAIDEN salga sin mascarilla!

29/08/2020
Dra. Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista

Doctora Aida Vergne, profesora universitaria y lingüista

No hablamos como escribimos (con excepción de unos pocos rebeldes con causa, y un Metro lector que me escribe confesando que es un “anarquista de la lengua”). Lo cierto es que la lengua es cualquier cosa menos anárquica. Las lenguas (todas) son sistemas sociales, organizados y súper sistemáticos que van por dónde sus hablantes quieran que ellas vayan, y no por donde diga la Irreal. Pero sigamos, que esto se pone mejor…
Mi Metro lector dice que le encanta usar palabras como naiden. ¿Y qué hay de malo con naiden? ¡Absolutamene nada! Su único pecado es que se aparta de la “norma actual” del español. Me atrevo a suponer que el “anarquismo” de este lector que me escribe es en realidad un reto a las imposiciones de la Irreal Academia Española. Si es así, ¡olé!, pues ni está solo, ni lo culpo. Rechazar las disposiciones de la Irreal es su opción, (aunque esto no esté libre de consecuencias). Pero no perdamos el norte….
Lo verdaderamente maravilloso es que naiden nos revela dos procesos fonéticos muy productivos en español: la paragoge (que es la adición de un sonido al final de una palabra), y la metátesis (que es el intercambio de sonidos dentro de una palabra). ¿Y por qué pasa esto de naiden ~ nadie. Algunos estudiosos sugieren que esa n final de nadien surge por analogía con la -n final de su antónimo alguien. ¿Interesante no?
Por otro lado, la metátesis ‒el cambio de lugar de ciertos sonidos‒ fue un proceso muy productivo. Esta puede ser desencadenarse por eufonía. En el caso de naiden es el sonido /i/ el que que cambia de puesto, produciendo una metátesis de larga distancia. Podríamos argumentar que esa /i/ de /nadie/, es un segmento inestable en esa posición por ser sílaba átona, o inacentuada. También podríamos decir que el hablante la cambia de posición a un lugar donde sea más sencilla su articulación, produciendo así mayor belleza, aunque algunos la encuentren muy muy fea.¡Yo creo que, aunque estigmatizadas algunas, todas las palabras son bonitas. Lindo Metro jueves, y procure que naiden de los suyos olvide su mascarilla!