Lunes, 25 de octubre de 2021

¿Es cierto que los esquimales usan cien palabras para la nieve?

08/03/2021
Magí Camps

Lo de un centenar de palabras de los esquimales para la nieve es una leyenda

Un debate recurrente sobre la lengua remite al huevo y la gallina. Se asegura que si las cosas tienen nombre, tienen más visibilidad. ¿Pero qué fue antes, el nombre o la cosa? Parece evidente que, si la realidad que rodea a un pueblo está caracterizada por la nieve, en su lengua ha de haber más palabras referidas a ese fenómeno que en el desierto; y al revés. Del mismo modo que una persona interesada en los árboles conoce más palabras que están relacionadas con la vegetación, que una que no.

Eso hace que la cultura de los esquimales (y aquí hay que especificar que esta denominación genérica es despectiva y que habría que hablar con más precisión de pueblos árticos y lenguas árticas) arrastre una leyenda que dice que usan un centenar de palabras para referirse a la nieve. Y esta leyenda es falsa.

El antropólogo y lingüista Franz Boas afirmó que solo existen cuatro raíces para la nieve hace cien años; cuatro y punto

Los lingüistas de la Universitat de Barcelona Pere Comellas y Carme Junyent ponen luz sobre esta noticia falsa y aclaran la cifra exacta, en el libro Els colors de la neu ( Eumo). Comellas y Junyent refieren que en 1911, en el Manual de las lenguas indias americanas, el antropólogo y lingüista Franz Boas afirma: “En eskimo tendrían una raíz para indicar la nieve que está en el suelo, otra para la nieve que está cayendo, una tercera para la nieve que el viento alza del suelo y finalmente una para la nieve que se amontona por culpa del viento”. Así pues, son cuatro las palabras para denominar los diferentes tipos de nieve.

Boas habla de raíces, en el sentido que pueden producir sustantivos, verbos y adjetivos. Pero en 1911 eran cuatro, y solo cuatro, las palabras para denominar la nieve en la lengua ártica. Un siglo después, la inflación legendaria las ha convertido en un centenar...