
subterfugio
Pretexto, excusa, alegación artificiosa para escapar de una obligación o sortear un compromiso. La palabra aparece por primera vez en nuestra lengua hacia fines del siglo XIV en un contrato para pintar un retablo en un convento:
e yo a vos non lieue ni leuar pueda mas por dilaciones e subterfugios en fazer e atemar el dito retaulo e aquell dar vos asentado e puesto en la dita vuestra capiella (Corde, 1396).
En el corpus académico no aparece otro uso del vocablo hasta casi un siglo después, cuando lo emplearía Antonio de Nebrija en sus Introductiones latinae (1481). La palabra proviene del latín tardío subterfugium, formado a partir del verbo subterfŭgěre, que había sido usado por los autores clásicos con el significado de ‘escapar’, ‘rehuir’ y, por extensión ‘tergiversar’, ‘distorsionar los hechos’. La palabra es usada con el mismo significado en francés e inglés bajo la forma subterfuge, en catalán, como subterfugi, y en portugués, subterfúgio.