
Lingüista francés Émile Benveniste
yo
Pronombre acusativo de primera persona del singular, o sea que, en español, siempre desempeña en la oración el papel sintáctivo de sujeto. El lingüista francés Émile Benveniste se apoya en la polaridad entre el yo y el tú, —que son los que participan en el discurso— para afirmar que la tercera persona constituye otra categoría, que no participa, solo recubre el discurso.1 De acuerdo con esto, solo la primera y segunda persona serían esenciales para la comunicación interpersonal y la construcción de identidades personales y sociales.
El significado del yo, entendido ahora como sustantivo, ha estado presente en los trabajos de numerosos filósofos europeos, pero este concepto es abordado por grandes masas a partir del psicoanálisis, la teoría propuesta por Sigmund Freud, para quien el yo es una especie de mediador entre los impulsos inconscientes del ello y las demandas del mundo externo por un lado y, por otro, las normas morales, el deber-ser impuesto por el superyó.
La palabra proviene del latín vulgar eo, más tarde io, que constituye una reducción del pronombre de primera persona del latín clásico egō. El Diccionario de la lengua española incluye también la locución yo pecador, que no podía faltar en una obra de la docta casa madrileña.
1Benveniste, Emile (1939). Nature du signe linguistique. Acta linguistica 1: 23-29).
