
El cedro es considerado por muchos la conífera más ornamental
cedro
Árbol de gran tamaño, de madera aromática y copa cónica, frecuente en África, Cercano Oriente y en la región del Himalaya, así como en lugares de cierta altitud en el Mediterráno. La condición de incorruptible de su madera lo hacen muy apropiado para la construcción de navíos, y de féretros, al igual que la madera del ciprés, cuyos aromas también son parecidos.
El cedro del Líbano fue empleado para la construcción del primer templo de Jerusalén, unos mil años antes de Cristo; en ese país el árbol es tan importante que aparece en la bandera y en el escudo nacional.
Este árbol tiene una profusa simbología desde tiempos inmemoriales: en la magia caldea era considerado un protector de los malos espíritus, según establece el Diccionario de simbolos del escritor español León Deneb, quien también afirma que uno de los maderos de la cruz de Cristo era de esta madera. Según él, “el cedro involucra el majestuoso símbolo de la inmortalidad, perdurabilidad, dignidad y pujanza”.
La palabra llegó al castellano medieval procedente del latín cedrûs, que a su vez venía del griego κέδρος (kedros). Entre sus primeros usuarios en nuestra lengua, se destacan Berceo (Milagros) y el rey Alfonso el Sabio, ambos en el siglo XIII.