
Napoleón Bonaparte, retratado tras su victorioso regreso a París después del exilio
chauvinismo / chovinismo
En el ejército imperial de Napoleón Bonaparte, cabía esperar que cada soldado y cada oficial fueran fervientes adictos al emperador, pero uno de ellos, Nicolás Chauvin, llegaba al ridículo por su adhesión extrema. A eso se debe que su nombre acabara convirtiéndose en sinónimo de apoyo acrítico a una nación o a una causa, sentido expresado en la palabra francesa chauvinisme. Hacia fines del siglo XIX, su significado se había extendido a ‘patriotismo fanático’, el que lleva a extremos peligrosos de nacionalismo.
Hacia la segunda mitad del siglo pasado, surgió, inicialmente en inglés, la acepción de chovinismo masculino para referirse al machismo, que no tardó en llegar al español como chovinismo machista.
La Academia incluye las grafías chovinismo y chauvinismo, pero recomienda el uso de la primera forma, aunque la segunda parece estar más difundida.
