
gamuza
Rumiante ovino del tamaño de una cabra grande, con astas lisas y rectas, terminadas a manera de anzuelo, y capa oscura, que vive en los Alpes y los Pirineos. Está clasificado en la nomenclatura binaria como Rupicapra rupicapra. El vocablo es usado con más frecuencia para denominar el cuero de este animal que, una vez curtido, se torna extremadamente suave y delicado y aterciopelado al tacto. Se utiliza para la confección de prendas de vestir finas y otros objetos.
La palabra tiene origen en el latín tardío camox, camōcis, de origen alpino prerromano, según Corominas (1980). No está claro el momento ni el lugar de origen de la forma española. La primera mención, de año 1300, en Gran conquista de ultramar, tiene la forma camós, mientras que gamuço aparece en un inventario de bienes de Aragón, de 1354.
En portugués, el animal y su cuero se llaman camurça, mientras que en catalán se dice camussa.
Isabel Allende, en La casa de los espíritus (1982) describe:
Se podía mirar dentro de sus armarios y asombrarse del número y la calidad de sus chaquetas de gamuza, registrar sus cajones, hurgar en su despensa, para ver el ron cubano y el saco de azúcar que guardaba.