
Del color del cielo despejado y de la alta mar
cerúleo
Se dice de un color semejante al cielo despejado. También se dice azul cielo o celeste. El Diccionario panhispánico de dudas (RAE, 2005), advierte sobre el error frecuente de interpretarlo como el ‘color de la cera’ o la ‘apariencia de la cera’. En efecto, algunos autores lo han usado impropiamente para describir una tonalidad pálida de la piel, por creer erróneamente que se deriva de cera, como en este fragmento de Rafael López de Haro (1930, Corde):
Una palidez cerúlea cubrió el rostro del joven, se le amorataron los labios y poco a poco fueron maculando sus piel placas de gangrena que se extendieron confundiéndose...
También lo emplea impropiamente Tomás Eloy Martínez en Santa Evita (1995, CREA):
(...) la misma tez cerúlea, los mismos dedos largos y afilados que se movían en cámara lenta, la misma nariz de águila sobre la que se encaramaban unos anteojos redondos, de aros metálicos.
En estos casos, se debería usar el adjetivo céreo, que significa 'parecido a la cera'.
Cerúleo proviene del latín caeruleus, derivado de caelum ‘cielo’. El Diccionario de la lengua española, agrega que también se usa para adjetivar el ‘color de la alta mar’, pero nunca el de la cera.
