Domingo, 17 de enero de 2021

Consultas de uso del Idioma Español

  • Tengo la siguiente duda: «Siente tantos ojos clavados con tanta intensidad en él que le causa/causan temor». Pregunta: ¿causa/causan ?
    >>> Edgardo Castañeda
    Nuestra respuesta:

    Es importante que el asunto de la consulta se relacione con su contenido. «Duda no es un buen titular para una consulta, donde solo se consultan dudas. Lo que siente son «los ojos» que deben concordar en número con el verbo «causar», «los ojos le causan temor».

  • ¿La expresión "hacer pininos" es incorrecta?
    >>> Guillermo García Salmorán
    Nuestra respuesta:

    Si bien la Academia prefiere «hacer pinitos», hacer «pininos» figura en el Diccionario con el mismo sentido que pinitos, aunque marcado como regionalismo de Cuba, El Salvador, México y Perú. Sin embargo, pensamos que su uso está mucho más extendido en el mundo hispanohablante: hemos encontrado la locución en Nicaragua, República Dominicana, Argentina, Venezuela y más.

  • es correcto poner el articulo antes de un nombre propio cuando se está hablando de una tercera persona ? por ejemplo:voy al colegio con la maria
    >>> rosario morales gonzalez
    Nuestra respuesta:

    Uso con antropónimos. En la lengua culta, los nombres propios de persona se emplean normalmente sin artículo: Juan es un tipo simpático; No he visto a María desde el mes pasado. La anteposición del artículo, en estos casos, suele ser propia del habla popular: «Un señor mayor chiquiaba mucho a la María» (Medina Cosas [Méx. 1990]). No obstante, hay zonas del ámbito hispánico, por ejemplo en Chile, donde esta anteposición se da también en el habla culta, habitualmente en registros coloquiales y especialmente ante nombres de mujer: «Creo que las mujeres siguen siendo estupendas periodistas. Está la Patricia Verdugo, la Patricia Politzer» (Hoy [Chile] 8-14.12.97). La anteposición del artículo al nombre propio es obligatoria cuando este se usa en plural, con finalidad generalizadora: «Los Curros no tienen problemas y los Pacos sí» (Vanguardia [Esp.] 30.7.95); o cuando, en singular, el nombre propio va seguido de complementos especificativos o lleva un calificativo antepuesto: «El Pablo que yo conocía existió» (Pavlovsky Pablo [Arg. 1987]); «Como decía el gran Antonio Mingote en cierta ocasión [...]: “Al cielo, lo que se dice ir al cielo, iremos los de siempre”» (Ussía Tratado III [Esp. 1995]). Por otra parte, en todo el ámbito hispánico es habitual que los apellidos de mujeres célebres vayan precedidos de artículo: «La Caballé preparó un recital “no demasiado largo”» (Abc [Esp.] 14.10.86).