Jueves, 28 de octubre de 2021

cliente

Etimología - El origen de la palabra: cliente

En la muy estratificada sociedad romana, cliens, clientis era aquel que estaba bajo la protección o la tutela de otro, a quien escuchaba, seguía y obedecía, generalmente un señor. 

Este sentido ha cambiado en el castellano moderno: el comerciante, el banquero, el profesional universitario no ven en el cliente a alguien que les obedece humildemente, sino a una persona que los favorece porque paga sus mercaderías o servicios.

Sin embargo, la antigua denotación romana se mantiene aún hoy en la ciencia política, en cuyo marco se llama clientes a los ciudadanos que acuden a los políticos en busca de favores, y política clientelista, a la que se basa en ese tipo de relación corrupta, en la que el político presta favores −empleos, ascensos, jubilaciones− a cambio de votos; llamamos a ese tipo de relación clientelismo, una actividad que está muy desprestigiada pero que se sigue practicando.

Finalmente, llamamos cliente a aquel que recurre habitualmente a los servicios de un determinado comercio, o servicio, incluso el de una prostituta.


Estos textos ha sido extraídos de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

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