Domingo, 28 de noviembre de 2021

acólito

Etimología - El origen de la palabra: acólito

En el castellano de hoy, acólito es el monaguillo o ayudante del sacerdote que celebra algún servicio religioso. La palabra nos llegó del latín medieval acolytus, derivada del griego akholoutos ‘seguidor’ o, más propiamente, ‘el que sigue el mismo camino conmigo’. El vocablo griego se formó mediante el prefijo a- ‘juntos’ y keleuthos ‘senda’, ‘camino’. En Grecia, los akholoutos constituían una clase privilegiada de esclavos que se desempeñaban como acompañantes de sus amos, dondequiera que éstos fuesen.

En la Vida de Sanct Isidoro, obra escrita en el siglo XV por el Arcipreste de Talavera, Alfonso Martínez de Toledo, se explicaban así las funciones del acólito:

E al Acólito pertenesçe aparejar los çirios en el sagrario e levarlos delante del preste e aparejar las hostias e el vino que es menester para serviçio del altar.


Estos textos ha sido extraídos de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

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