LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

ETIMOLOGÍA - ORIGEN DE LAS PALABRAS
Viernes, 16 de octubre de 2026

mueble

LA PALABRA DEL DÍA

mueble

Cada uno de los elementos movibles que sirven para los usos necesarios o para decorar casas y todo género de locales. También se refiere a los bienes que pueden ser trasladados de un lugar a otro, por oposición a los inmuebles.

Mueble proviene del latín mobilis ‘móvil’, forma sincopada de movibilis, del verbo movere ‘mover’, derivado del indoeuropeo meu- ‘empujar lejos’, ‘mover de un lugar’.

Esta palabra aparece registrada en español ya en 1030, aunque en distintas épocas pueden hallarse las grafías muebele (1084) y muebre (1250), con el sentido de bienes que pueden ser movidos, trasladados de un lugar a otro, a diferencia de las tierras y viviendas, que más tarde se llamarían inmuebles.

En los documentos jurídicos medievales, que se escribían en latín, se llamaba res mobilis ‘cosas muebles o móviles’ a todos los bienes patrimoniales que pudieran ser trasladados, de modo que eran muebles tanto los artefactos domésticos como alhajas, obras de arte y cualquier otro objeto de valor que no formara parte de la propiedad territorial.

Con el tiempo, la palabra fue perdiendo su especificidad jurídica y adquiriendo poco a poco su significado actual, que se corresponde con el portugués móveis, el francés meubles, el inglés furniture y el alemán Moebel.

EL MEDIEVALISMO DEL DÍA

Cabaña ganadera en la Edad Media

nouiello, lla

Del latín novellus ‘nuevo, joven’.

f. Novillo, ternero.

[...] tien de mí María Domínguez de Valle Ouieco meatat de vna uaca con vn fijo de un anno e vna nouiella de tres annos. Testamento (1292). Corde.

PÍLDORAS DE LENGUAJE

Deseo saber si el sufijo le que se pone después del verbo está correcto, tráele, búscale, (no interviene el género). Por ejemplo: Me dirijo a usted para saludarle e informarle. O si está correcto decir le estaba buscando, sea hombre o mujer.

Le no es un sufijo, sino un pronombre átono de complemento indirecto que, en ciertos casos, puede ir pospuesto al verbo. Entonces, como pronombre de c. i. de tercera persona singular se usa para ambos referentes, masculino y femenino. Luis, tráele el libro a María. Luis, búscale el coche a tu padre. Debo informarle que la reunión ha sido cancelada. La incorrección surge cuando dicho pronombre se usa para sutituir al pronombre de complemento directo (lo, la). Por ejemplo, si en Luis, trae el libro o Luis, busca a la niña se reemplazan el libro y la niña por los pronombres de complemento  directo, resulta: Luis, tráelo. Luis, búscala y no: *Luis, tráele. *Luis, búscale. El uso de le(s) por lo(s) y la(s) es llamado leísmo. En las zonas de uso del leísmo, la normativa considera adecuado el leísmo de tercera persona del singular cuando el referente es masculino: busca al niño > búscale; trae al niño > tráele; o cuando es desconocido y se trata de usted (leísmo de cortesía): Sin más, le saludamos atentamente... En este sentido, en la oración de su consulta Me dirijo a usted para saludarle e informarle, el le de saludarle es un caso de leísmo de cortesía; mientras que el le de informarle es el que corresponde desde el punto de vista gramatical (complemento indirecto).

EL LATÍN DEL DÍA

ex magna cena stomacho fit magna poena.

De una cena abundante en exceso se produce gran daño para el estómago. Máxima de la escuela médica de Salerno. 

Fecha de envío: 
Jueves, 15 de octubre de 2026