
Rojo, antiguamente ‘bermejo’ o ‘encarnado’, se define hoy como el color del tomate y de la sangre.
rojo
Dicho de un color: Semejante al de la sangre o al del tomate maduro, y que ocupa el primer lugar en el espectro luminoso y corresponde a una longitud de onda de entre 619 y 780 nm. Por la asociación que establecemos mentalmente con la sangre y el fuego, se considera que se trata de un color cálido.
La palabra se formó a partir del latín rŭssum o rŭsseŭs ‘rojo subido’, que dio en francés rouge y en alemán rot, pero en portugués se prefirió vermelho, mientras que en esa lengua ibérica roxo significa ‘morado’. Sin embargo, antiguamente en castellano se prefería bermejo o encarnado, mientras que rojo se reservaba para los tonos cercanos al rojo, lo que habría dado lugar a que se formaran palabras, como barbirrojo o pelirrojo.
El nombre latino del color provenía de la raíz indoeuropea reudh- que también dio lugar al sánscrito róhita, al alto alemán antiguo rotēn (actual rot) y al anglosajón rēod, étimo del inglés red.
