
Gema de topacio azul
yema / gema
Los romanos denominaban la yema del huevo con el mismo nombre que una piedra preciosa, como veremos. La yema es la parte amarilla y redonda ubicada en el centro del huevo, y contiene una gran cantidad de nutrientes, incluyendo proteínas, grasas, vitaminas y minerales, además de ser una fuente importante de colesterol. La yema no es lo mismo que un óvulo, este es una pequeña parte de aquella, y recibe de ella los nutrientes que necesita cuando es fertilizado.
La palabra proviene del latín gĕmma, que tenía dos significados: 1) la yema del huevo y 2) gema o piedra preciosa. Para los romanos, como vimos más arriba una piedra preciosa era semejante a una yema de huevo o a un brote vegetal.
Según el Vocabulario de Palencia (1490), el verbo latino gemmare significaba tanto mostrar las yemas como mostrar las vides. Nebrija (1495), por su parte, habla de iema de uevo, equivalente al latín vitēllŭm.
El marqués de Santillana (1438-1455) comparaba el cabello de una mujer con una gema de topacio:
En este noveno soneto el actor muestra commo en un día de grand fiesta vio a la señora suya en cabello; dise ser los cabellos suyos muy ruvios e de la color de la tupaça, que es una piedra que ha la color commo de oro.
