
Agua procedente de un acuífero de gran presión
artesiano
Dicho de un pozo excavado a gran profundidad, a fin de dar salida al agua contenida en un acuífero entre dos capas geológicas impermeables, de arcilla o de piedra, haciéndola llegar a la superficie naturalmente mediante la liberación de la propia presión a que está sometida. Ein embargo, en algunos casos la presión puede ser insuficiente y se requiere el empleo de equipos de bombeo. En algunos casos, la profundidad de la perforación para alcanzar el acuífero puede llegar a los veinte o treinta metros, aunque en algunos casos se requiere un poco más.
Este modo de obtención de agua potable nació en la región localidad de Artois, en latín, Artesium, situada en el norte de Francia, donde a comienzos del siglo XII se perforó el primer pozo artesiano de Europa. No obstante, esta práctica ya era empleada desde hacía varios siglos en Medio Oriente.
A pesar de la antigüedad de estos pozos, la expresión pozo artesiano (puits artésien) surgió apenas en 1835, según el Trésor de la langue française informatisé.
El adjetivo artesiano que también se usa en la expresión cuenca artesiana, que se aplica a los acuíferos, se usó por lo menos desde el siglo XIII bajo la forma arthisien, como nombre de una moneda regional de Artois, y también como gentilicio de los habitantes de esa región. En textos en español, no es raro encontrar la expresión “pozo artesanal”, surgida por paronimia, que no es recogida por los diccionarios.
