Lunes, 25 de octubre de 2021

El alfabeto fenicio fue precursor de todos los occidentales

19/07/2021
Magí Camps

Manuscrito fenicio / Shutterstock

Todos los alfabetos occidentales beben del fenicio. Aquellos mercaderes que recorrieron el Mediterráneo y llegaron hasta las costas íberas, son los responsables de que hoy nos entendamos escribiendo esos símbolos que llamamos letras y que les damos un valor fonético determinado en cada lengua y según las combinaciones.

El caso es que, en un principio, el alfabeto fenicio era solo consonántico –como el árabe actual–, por ello cuando los griegos lo adaptaron a su lengua, tuvieron que añadir caracteres para que les funcionara. Los romanos lo adaptaron a la suya, con modificaciones sustanciales, que alumbraron el alfabeto latino, con el que usted lee estas líneas, también evolucionado.

El imperio bizantino también favoreció cambios en el alfabeto griego, que los rusos, y otras lenguas de otros países bajo su influencia, acabaron usando, debidamente adaptados, y que hoy conocemos como alfabeto cirílico. Por ello hay similitudes entre todos estos alfabetos. 

Se dio la circunstancia de que la lengua rumana, hija del latín, se escribió con caracteres cirílicos hasta el siglo XIX. Hoy, por ejemplo, el ucraniano también se puede escribir con el alfabeto latino o con el cirílico, dependiendo de las zonas.

En los Balcanes, la división entre etnias y religiones propició también la división del uso del alfabeto. Hoy, la lengua mayoritaria que se habla es el serbocroata. Como su nombre indica, la hablan los serbios y la hablan los croatas, pero también otras etnias y países de la antigua Yugoslavia. 

La curiosidad es que, por razones históricas, los serbios escriben su lengua con el alfabeto cirílico y los croatas lo hacen con el latino. Tienen correspondencias exactas de transliteración para cada alfabeto, de manera que la lengua estaba muy unificada, hasta que llegó la guerra y se perdieron los organismos que velaban por la unificación de criterios en los distintos territorios.

Ahora mismo, cuando se cruza la frontera entre Serbia y Croacia, se cambia de alfabeto, pero no se cambia de lengua. Cabe añadir que los serbios también emplean el alfabeto latino en segunda instancia, gracias a las correspondencias exactas que han establecido.