
Tiritamos porque los mecanismos termorreguladores del cuerpo reaccionan para paliar los efectos del frío.
tiritar
Temblar debido al frío, miedo, fiebre, etc. El acto de tiritar o temblequeo es una respuesta del organismo al frío, un reflejo para mantener la temperatura corporal en el nivel necesario. Cuando la temperatura externa es baja, los termorreceptores de la piel envía esta información al cerebro, que ordena a los músculos temblar para entrar en calor. Cuando el temblor activa los músculos de los maxilares, decimos que los dientes castañetean.
El verbo, de origen onomatopéyico según Corominas (1980), está documentado ya en Covarrubias (1611), que lo define así: Temblar de frío; y diole el nombre el sonido que se hace con la boca y con los dientes.
Y así escribía Lope de Vega en 1634 (Corde): Oh, nuevo y mejor Moisén, que en la orilla deste río tiritando estáis al frío, dejando inmensos espacios de aquellos sacros palacios.
