
Portada de “Eva Luna”, de Isabel Allende
afable
Dicho de una persona: agradable, dulce, suave en la conversación y en el trato, como en este fragmento de Eva Luna (1987), de Isabel Allende:
Hasta allí no habían llegado la oleada de inmigrantes ni los alborotos del modernismo, la gente era afable, los placeres sencillos y si no fuera por la cercanía del Penal de Santa María, habría sido un pequeño caserío igual a muchos de esa región.
La palabra se formó a partir del latín affabilis; que alude a alguien con quien se puede ‘hablar fácilmente’, ‘de habla agradable’. El vocablo latino se formó a partir del verbo fari ‘hablar’. Del mismo origen son el adjetivo inefable ‘aquello que no se puede expresar con palabras’, y el adverbio afabilidad¸’calidad de afable’.
