LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

ETIMOLOGÍA - ORIGEN DE LAS PALABRAS
Jueves, 23 de julio de 2026

yema / gema

LA PALABRA DEL DÍA

Gema de topacio azul

yema / gema

Los romanos denominaban la yema del huevo con el mismo nombre que una piedra preciosa, como veremos. La yema es la parte amarilla y redonda ubicada en el centro del huevo,  y contiene una gran cantidad de nutrientes, incluyendo proteínas, grasas, vitaminas y minerales, además de ser una fuente importante de colesterol. La yema no es lo mismo que un óvulo, este es una pequeña parte de aquella, y recibe de ella los nutrientes que necesita cuando es fertilizado.

La palabra proviene del latín gĕmma, que tenía dos significados: 1) la yema del huevo y 2) gema o piedra preciosa. Para los romanos, como vimos más arriba una piedra preciosa era semejante a una yema de huevo o a un brote vegetal.

Según el Vocabulario de Palencia (1490), el verbo latino gemmare significaba tanto mostrar las yemas como mostrar las vides. Nebrija (1495), por su parte, habla de iema de uevo, equivalente al latín vitēllŭm.

El marqués de Santillana (1438-1455) comparaba el cabello de una mujer con una gema de topacio:

En este noveno soneto el actor muestra commo en un día de grand fiesta vio a la señora suya en cabello; dise ser los cabellos suyos muy ruvios e de la color de la tupaça, que es una piedra que ha la color commo de oro.

 
EL MEDIEVALISMO DEL DÍA

El amanecer en un trigal

tridigale

Del latín vulgar triticalis.

m. Trigal. 

[…] alio tridigale que iacet super illa carrale. T. Celanova (1010). 

PÍLDORAS DE LENGUAJE

“Estaba durmiendo”, “estuve durmiendo” o “dormía”. ¿Cuál es correcto?

Las tres formas son gramaticalmente correctas. Su uso depende de lo que desee expresar: «¿A las cinco de la mañana? A esa hora Luisa estaba durmiendo, no creo que haya oído nada» (Se recuerda el suceso —el dormir de Luisa— como no acabado: dormía antes y seguía durmiendo después de las cinco). “Ayer estuve durmiendo toda la tarde, así de cansada me sentía”. (Se recuerda el suceso como acabado: el dormir durante un tiempo determinado —la tarde—). “Antes, Pedro dormía mucho, ahora con dormir cinco horas diarias le basta”. (Descripción: cómo era algo antes y cómo es ahora).

EL LATÍN DEL DÍA

oderunt peccare mali formidinae poena.

Los malos se abstienen del delito por miedo al castigo.

Fecha de envío: 
Miércoles, 22 de julio de 2026