
La extracción mundial de litio es todavía muy superior a la demanda
álcali
Sustancia química soluble en agua, que se puede combinar con ácidos para formar sales y disminuir la acidez del ácido. Un ejemplo de álcali es el hidróxido de sodio, también conocido como soda (o sosa) cáustica, cuya fórmula química es NaOH. Se trata de una sustancia extremadamente corrosiva, que puede causar quemaduras químicas.
Se trata de elementos de baja densidad, bajo punto de fusión, reactividad química elevada y un único electrón en su capa más externa. Los seis elementos alcalinos son el litio, el sodio, el potasio, el rubidio, el cesio y el francio.
Los álcalis son extremadamente valiosos para numerosas aplicaciones industriales y tecnológicas, como ocurre con el litio para la fabricación de las baterías más modernas.
Dada su elevada reactividad, no se encuentran en forma pura en la naturaleza, sino combinados con otros elementos, formando diversos compuestos químicos.
Los álcalis, también llamados bases, tomaron su nombre del árabe hispánico alqalí, que provenía del árabe clásico quily ‘ceniza’, puesto los pueblos semíticos usaron desde muy antiguo las cenizas de la madera, tratadas con agua para generar una sustancia jabonosa. Otro álcali, el potasio, tomó su nombre del alemán medio potasch, formada por pot ‘recipiente’ y asch ‘ceniza’, que pasó luego al inglés como potash ‘potasa’, ‘sal de potasio’.