
Alfeñiques en venta en una feria de México
alfeñique
Pasta de azúcar cocida y estirada en barras muy delgadas y retorcidas. Con esta pasta suelen hacerse en diversos países golosinas con distintas figuras, a veces de animales, llamadas alfeñiques, que se venden en las calles el día de los muertos, como vemos en este fragmento de Porfirio Martínez Peñaloza Arte popular en México (1981):
Los dulces son un caso parecido, pues también para el “Día de Muertos” se preparan las famosas “calaveras” de azúcar, profusamente decoradas y que suelen llevar los nombres de las personas a quienes se obsequian. En Toluca, Puebla, Morelia y otras poblaciones, se hacen animalitos de alfeñique.
Por extensión, probablemente debido a la extrema delgadez de las barras de alfeñique, se empezó a usar esta palabra para denominar coloquialmente a una persona muy delgada, de apariencia frágil y esmirriada, como en este fragmento de Camilo José Cela, en su novela Cristo versus Arizona (1988):
Teodulfo Zapata era un alfeñique cagón pero había tenido que ver con tres mujeres que dieron mucho que hablar a todos.
El nombre del dulce, alfeñique, se formó a partir del árabe hispánico fa[y]níd, este del árabe clásico fānīd, este del persa pānid, y este del sánscrito phanita 'concentrado de jugo de caña fermentado'.
