
El “tata” rodeado por sus nietos.
tata / taita
Voz que nos llega desde la antigüedad clásica como vocativo afectivo usado por los niños para dirigirse a su padre. El Diccionario de la lengua española (DLE) lo marca como “americanismo”, lo que indica que el vocablo ya no es usado en España; los primeros casos que se registran en el Corde datan del Vocabulario de Nebrija (1495).
Fray Bartolomé de las Casas lo toma por voz indígena en su Apologética historia sumaria (1527-1550):
Caro tienen por lejos; ama, por no; tío, por arena; callo, por lengua; macho, por viejo; pipas, por cualquiera; caca, por tío; mocho, por colodrillo; moro, por la peca de la cara; marco, por el altamisa, yerba; marca, por la provincia; mama, por madre; tata, por padre; mayo, por río; guante, por bubas; caxa, por espina...
De las Casas también incluye “mama” (otra voz latina), pero Corominas (1980) observa que tata aparece en Varrón y en Marcial como voz infantil, aunque también podía aparecer en Roma en boca de un adulto, a veces con la denotación de ‘nutridor’ y hasta vocativo para dirigirse al abuelo, que también se usa en nuestros días.
Corominas admite que tata se puede haber formado independientemente en las lenguas indígenas, como voz de creación infantil espontánea, puesto que se encuentra también en el sánscrito, en el griego τάτα, en lenguas célticas, germánicas, eslavas, etc.
En cuanto a taita, Corominas sostiene que probablemente se trate de un cruce de tata con el éuscaro antiguo aita, que es el nombre del padre en esa lengua. Taita se sigue usando en Cuba, en Puerto Rico y en el Río de la Plata. Según el Diccionario del español del Uruguay, de la Academia Nacional de Letras, taita sería ‘hombre pendenciero y jactancioso’, la misma definición de Diccionario del español de la Argentina, publicado por la Academia Argentina de Letras, que agrega ‘matón’.
