
Un deseo vehemente de que algo ocurra
ojalá
Interjección que denota un deseo vehemente de que algo suceda. Lo encontramos por primera vez en castellano en el Tratado de consolación (1424), de Enrique de Villena, bajo la forma oxalá:
'¡O, por mi voluntad, o, oxalá este bárbaro tan fermoso, tan compuesto, a mí por maridal cópula fuese ayuntado!'
La palabra proviene del árabe hispánico law šá lláh ‘si Dios quiere’ y es recogida luego por Nebrija en su Vocabulario (1495). Insh es una partícula que denota deseo, voluntad. En portugués también se emplea con la grafía española antigua; la x se pronuncia en esa lengua, en este caso, como el fonema palatal sordo [š], que a veces se representa como sh.
