LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

ETIMOLOGÍA - ORIGEN DE LAS PALABRAS
Martes, 10 de febrero de 2026

sable

LA PALABRA DEL DÍA

Empuñadura de un sable de la fábrica alemana Solingen

sable

Arma blanca, ligeramente curva y de un solo filo, ideada para inferir heridas cortantes y no punzantes, usada hasta la primera mitad del siglo XX en  las armas de infantería y caballería. El filo único lo diferencia de la espada y se lo prefería por su rapidez en el combate, puesto que el corte exige menos tiempo que la estocada.

El vocablo está presente en nuestra lengua desde el siglo XIV, como en este fragmento de un relato histórico anónimo datado en 1350 (Corde).

[...] mas los troyanos que ya estauan aperçebidos los estauan esperando muy corajosos en el sable.

El vocablo nos llegó desde el francés sabre, que a su vez lo había tomado del alemán antiguo sabel (actualmente Säbel), que a su vez se tomó de una lengua del Este europeo, quizá el húngaro száblya (Corominas).

Un derivado es sablazo, que tanto significa ‘golpe dado con un sable’, como ‘acción de pedir y obtener dinero, con habilidad y sin intención de devolverlo’. Veamos al respecto este ejemplo, tomado de Tres tristes tigres (1964), de Guillermo Cabrera Infante:

No necesitó decir más, porque el visitante, el pedigüeño, el profesional del sablazo desaparecieron y en el lugar que, ocupaban había ahora solamente un pobre hombre encogido, burlado, puesto en ridículo final.

EL MEDIEVALISMO DEL DÍA

rascañar

De rascar, y este, del latín vulgar rasicare, derivado de raděre).

tr. Herir con las uñas, rasguñar.

Syn enojo é ssyn sisaña, ca la burla non rascaña. Canc. Baena, p. 422

PÍLDORAS DE LENGUAJE

¿Se dice la o el alegría?He leído que las palabras femeninas que empiezan con a o ha, como agua, tienen siempre el artículo masculino el en singular, pero las en plural. ¿Es correcto?

No, no es correcto. Los sustantivos (no los adjetivos) que comienzan por /a/ tónica (es decir, acentuada, con carga tonal) como agua, alma, águila... se acompañan del artículo el. Aunque la forma es igual a la del artículo masculino, es una variante formal del artículo femenino la. Pero si la a de comienzo no es acentuada, el artículo mantendrá la forma la: por ejemplo, diremos el agua, pero la agüita. Insistimos en recordar que no sucede este cambio cuando la palabra a la que el artículo antecede no es un sustantivo: así diremos: el alma pura, pero la árida tierra. La voz alegría no comienza por a tónica, por lo tanto, la forma de artículo que le corresponde es la. No obstante la regla anterior, existen algunas excepciones, como p. ej.: la a, la hache, la árbitra.

EL LATÍN DEL DÍA

eripere telum, non dare irato decet.

Conviene arrebatar el arma, no dársela, al que está irritado (Publilio Syro).

Fecha de envío: 
Viernes, 6 de febrero de 2026