LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

ETIMOLOGÍA - ORIGEN DE LAS PALABRAS
Martes, 10 de febrero de 2026

ritmo

LA PALABRA DEL DÍA

El ritmo del candombe, llegado desde África, es uno de los ritmos tradicionales del Carnaval del Uruguay

ritmo

En música, orden que, de acuerdo a lo que marca un compás, coordina una sucesión de pulsos, notas y compases que se repiten un cierto número de veces en una melodía a una velocidad determinada; es la forma en que los músicos se conectan entre sí.

En poesía, es la cadencia con que se pronuncian las palabras de cada verso, sea en la sucesión planificada de sílabas largas y cortas que caracteriza las poesías griegas y latinas, así como, en nuestra lengua, el uso del acento y la métrica, a veces con ayuda de la rima, su pariente etimológica, puesto que ambos provienen del latín rhythmus, proveniente a su vez del griego ρυθμός (rythmós). Para los griegos y los romanos, la palabra significaba más o menos lo mismo, ‘movimiento regular y acompasado’ (Vitruvio) y, para Quintiliano ‘cadencia’. El diminutivo rhӯthmŭlus lo empleaban los poetas latinos para las cadencias breves, que en poesía castellana se llaman “versos de pie quebrado”, y tienen como uno de sus paradigmas, las Coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique.

EL MEDIEVALISMO DEL DÍA

plecto

Del romance plectare y este del latín tardío plactare, por placitāre, frecuentativo de placēre ‘complacer.

m. Acuerdo.

El conceio de Plazentia promet a Dios & a Roy Bermudez que esta carta & este plecto que lo atengan & nonlo quebranten. Docs. notariales (1218). Corde. 

PÍLDORAS DE LENGUAJE

Desearía conocer por qué la raíz de quinientos cambia tan radicalmente. Así como en setecientos y novecientos. Quiero decir, ¿por qué no escribir cincocientos, sietecientos, nuevecientos, etc.?

Tiene que ver con la evolución del latín al español. En este proceso, algunas voces latinas conservaron casi intacta su grafía original, pero la mayoría cambió gráficamente como reflejo de los cambios fonológicos que se iban produciendo.

En latín se escribía quinque (cinco), quindĕcim (quince), quingenti (quinientos); setecientos se formó tomando la raiz de la voz original septem (siete) y cientos; similarmente, novecientos tomó la raiz de la latina novem (nueve) y cientos. Para conocer con exactitud el momento histórico del cambio, es necesario consultar obras relativas a la evolución de la lengua, como por ejemplo, Histora de la lengua española (Rafael Lapesa, Editorial Gredos, Madrid, 1980); Del latín al español. I. Fonología y morfología históricas de la lengua española (Paul M. Lloyd, Editorial Gredos, Madrid, 1993).

EL LATÍN DEL DÍA

prospicere in pace oportet, quod bellum iuvet.

Conviene prever durante la paz lo que se necesitará en la guerra (Publilio Syro).

 
Fecha de envío: 
Miércoles, 4 de febrero de 2026