
Llave antigua de latón
latón
También llamado azófar, es una aleación de cobre y zinc, en proporciones diversas, pero generalmente con predominio del cobre, que se produce desde tiempos prehistóricos, antes incluso de que se conociera el zinc. En efecto, las primeras aleaciones de latón se hicieron con cobre y calamina, que es un mineral con alto contenido de zinc. Los latones calidad más alta tienen un porcentaje de zinc del 35% o inferior.
Esta aleación es susceptible de un pulido que deja su superficie muy brillante, por lo que se usa mucho en decoración y bisutería de bajo costo.
La palabra proviene del árabe lātûn, aparentemente tomada del Asia central, en algunas de cuyas lenguas se usan para designar el oro y, en algunas partes, el cobre (Corominas 1980).
Nebrija se refiere al alaton morisco, que identifica con el metal que los romanos llamaron orichālcum, voz tomada del griego oρέιχαλχον (oreikalkon). Según Benito Jerónimo Feijoo (1734), el vocablo latino no tiene ninguna relación con el oro, sino que los griegos la formaron mediante oros ‘monte’ (como en orografía) y chalkos ‘bronce’.
Veamos este fragmento contemporáneo de José Donoso en Dónde van a morir los elefantes (1995):
Bajo el escrutinio de los mozos, armados de bandejas de latón como si fueran escudos, fue interceptada otra vez por Félix; evidentemente, intentaba convencerla de algo.
