
Los surrealistas pintaban sueños – Salvador Dali: La tentación de “San Antonio” (1946)
onírico
Significa ‘referente a los sueños’ —tomado en el sentido de ‘soñar’, no en el de ‘dormir’—. El vocablo surgió en español a partir de la traducción de Luis López Ballesteros de las obras de Freud. Este traductor, el primero que se ocupó de ese autor, tuvo que cuidarse de distinguir los verbos alemanes schlafen ‘dormir’ y traumen ‘soñar’. Llamó también en español ensueño al sueño de dormir, para distinguirlo del sueño de soñar.
Onírico es un cultismo proveniente del griego ὄνειρος (óneiros) ‘sueño’ (de ‘soñar’), incorporado al castellano en la primera mitad del siglo XX.
Se vivía por entonces un período de auge del psicoanálisis freudiano, disciplina que introdujo la interpretación de los sueños como una herramienta del estudio de la mente humana. También estaba en auge e esa época el arte onírico de los surrealistas. Por esa razón, onírico ingresó por primera vez al diccionario académico en 1930, aunque Corominas señala que ya en 1900 se verificaba el empleo de oniromancia ‘adivinación por medio del estudio de los sueños’, formada por óneiros, seguido por el elemento compositivo manteia ‘adivinación’, como en quiromancia, formada con kheir ‘manos’, o en cartomancia ‘adivinación por medio de las cartas’.
