
Látigo de cuero
látigo
Azote largo y flexible, generalmente de goma, de cuero o de cuerda, usado actualmente para estimular las caballerías, aunque en otros tiempos se usó para castigar a seres humanos esclavizados o indefensos.
Según el Diccionario de la lengua española (DLE), se trata de un vocablo de origen incierto, como ocurre con buena parte de los lexemas de cualquier lengua.
Algunos autores, como Covarrubias (1611) creyeron hallar una etimología en el latín lato ‘ancho’, otros, en el vascuence latigóa, del mismo significado. El académico de la RAE Pedro Felipe Monlau (1808-1871) observó en su Diccionario etimológico (1856) que la debilidad de estas conjeturas permitía consignar que el origen de la palabra era todavía desconocido.
Sin embargo, un siglo más tarde, Corominas (1980) aventura una hipótesis interesante: como el vocablo también se usó antiguamente con el significado de ‘correa para amarrar’ y también como ‘arreo de las caballerías’, es probable que provenga de un hipotético gótico laittug, pariente del anglosajón lâttêh ‘dogal’. En el portugués del sur de Brasil se emplea látego como ‘tira de cuero con la que se aprietan los arreos del caballo’.