LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

ETIMOLOGÍA - ORIGEN DE LAS PALABRAS
Domingo, 21 de julio de 2024

bingo

LA PALABRA DEL DÍA

Juego de bingo

bingo

Una noche fría de 1929, el vendedor de juguetes neoyorquino Edwin Lowe conducía su coche por una carretera del sur de los Estados Unidos, cansado y deprimido. Hacía pocos meses que la Gran Depresión había sacudido los cimientos de la economía norteamericana y conmovido al mundo, y se vivían días difíciles.

Mientras buscaba un hotel donde pernoctar, Lowe advirtió una tienda colorida al borde de la carretera, con muchas luces y música, y se acercó para ver de qué se trataba. Estacionó su auto y entró. En medio de una densa humareda de cigarros, contempló a cierto número de personas sentadas alrededor de una mesa sobre la cual cada una tenía un cartón y un montoncito de frijoles. Un sujeto, que actuaba como animador, extraía bolillas numeradas de una bolsa y cantaba los números ante los circunstantes, que ponían, de vez en cuando, un frijol sobre los cartones.

Al acercarse un poco más, Lowe observó que lo que los participantes tenían ante sí era una especie de cartón de lotería con los números del 1 al 75 alineados en cinco columnas. Al completar una línea, el jugador gritaba triunfalmente ¡beano!, del inglés bean ‘frijol’. Entusiasmado con la novedad, y ya menos deprimido, el vendedor viajero se llevó a Nueva York la idea del juego, que ensayó con éxito con amigos y familiares. Un día, mientras estaban jugando en la casa de Lowe, uno de los participantes, emocionado por haber ganado la partida, se equivocó y, en vez de ¡beano!, gritó ¡bingo!, palabra que acabó adoptada como nombre del juego. El vendedor siguió desarrollando la idea y terminó por encabezar cada una de las cinco líneas de números por una de las letras de la palabra bingo, que pasó a nuestra lengua con la misma grafía: bingo. Con este juego, Lowe amasó una cuantiosa fortuna y, finalizada la recesión, ya era un hombre muy rico.

EL MEDIEVALISMO DEL DÍA

Los Reyes Católicos

genitura

De genitor.

f. Engendramiento.

[...] guardando la orden de genitura y prefiriendo siempre al masculino antes que al femenino. Crón. de los Reyes Católicos, II, p. 376. 

PÍLDORAS DE LENGUAJE

En Guatemala el uso de la expresión«venir a traer» es muy común para decir que una persona (primera) va a llegar a donde otra (segunda), para llevar a la segunda, o a algún objeto queesta en posesión del segundo, a otro lugar.Ejemplos: 1) ¿Quién nos va a venir a traer para ir a la fiesta? 2) Mamá, me puedes ir a traer a la casa de mi amiga después de la fiesta.3) ¿Quién me va a venir a traer después de clases? 4) Alfonso va a venir a traer las sillas para llevarlas a la oficina.¿Es erróneo su uso?

De acuerdo con sus explicaciones, el significado que se le da a traer en la expresión «venir a traer» no corresponde al uso general del verbo traer, sino al de buscar o recoger: ¿Quién nos va a venir a buscar/recoger para ir a la fiesta? Mamá, ¿me puedes ir a buscar/recoger a la casa de mi amiga después de la fiesta? etc.Si el uso está generalizado en Guatemala, será apropiado en su país, pero es inadecuado en otras zonas hispanohablantes.

EL LATÍN DEL DÍA

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Hay un cierto placer incluso en el dolor. Plinio el Joven.

Fecha de envío: 
Miércoles, 5 de junio de 2024