LA PALABRA DEL DÍA

Por Ricardo Soca

ETIMOLOGÍA - ORIGEN DE LAS PALABRAS

corona

LA PALABRA DEL DÍA

Corona de Austria

corona

Proviene del latín corōna, con el mismo significado —diadema—, que se deriva, a su vez, del griego κορώνη (korone), aplicado a algo de forma curva o, simplemente, de anillo. Se registra por primera vez en nuestra lengua en el siglo XIII, en los poemas de Gonzalo de Berceo.

Las primeras coronas fueron las de laurel, que se otorgaban a los generales victoriosos en Roma. En el Bajo Imperio, se hizo costumbre recoger oro en las provincias para las coronas triunfales de los generales; este oro se llamaba coronarius (sustantivo tomado del adjetivo homónimo, que significaba 'referente o relativo a la corona') y se aplicó, posteriormente, al oro de mayor pureza. El primer monarca coronado fue el emperador Constantino, que convirtió el Imperio romano al cristianismo y refundó Bizancio bajo el nombre de Constantinopla.

Durante la Edad Media, la corona que el papa ceñía a los reyes se convirtió en símbolo de la monarquía. En nuestra lengua, la palabra se fue transformando en sinónimo de la institución monárquica (en este caso se escribe con mayúscula inicial).

Como nombre de un símbolo importante de la sociedad medieval, la voz corona dio lugar en diversas lenguas a otros significados. Así, en distintas épocas se crearon monedas con ese nombre en diversos países: Alemania, Checoslovaquia, Dinamarca, España, Inglaterra, Islandia, Portugal y Suecia.

Hacia los siglos XVI y XVIII, coronaria era el nombre en español de algunas flores con forma de corona, pero también se usó, por lo menos desde el siglo XVIII, para designar cualquier estructura anatómica, ya fuera vena, nervio o ligamento, que envolviese otra, como una corona. Con el tiempo, se fue reservando solo para las arterias que salen de la aorta y se distribuyen por el corazón, rodeándolo como una corona, y para las venas correspondientes. Tal era el sentido de coronaria ya en la primera edición del Diccionario de la lengua castellana (así se llamó), en 1729: La artéria: y también la vena particular del corazón. Es voz Anatómica.

En los días de pandemia y cuarentena que estamos viviendo, ha servido (en realidad sirve desde hace varios años) para denominar a una familia de virus como el Covid-19, que nos amenaza ahora.

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EL MEDIEVALISMO DEL DÍA

fyncable

(Del latín vulgar figicāre, frecuentativo de figĕre ‘fijar’).

1. adj. El resto, lo que queda.

E yo apañare lo fyncable de mis ouejas. Anónimo (1400). Biblia ladinada I-i-3.

2. Eterno, duradero.

Por que gozen fyeles de gozo fyncable. Canc. Baena, p. 119 (ed. de 1851).

EL LATÍN DEL DÍA

laudator temporis acti.

Elogiador del tiempo pasado. Horacio, en un verso en el que se refiere a la actitud de algunos ancianos de denigrar el presente y exaltar el pasado.

Fecha de envío: 
1 de Abril de 2020