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Anuncian nueva versión de Rimar

Lanzan nueva versión de programa de rimas.

Entrevista con Osvaldo J. Schiavoni Por Ricardo Soca

Osvaldo Julio Schiavoni trabaja como analista de sistemas en Buenos Aires desde hace 35 años, pero un día, hace muchos años, soñó con ser poeta. Otros vientos arrastraron su barco y, absorbido por su trabajo, nunca pudo realizar ese sueño, pero su profesión acabó llevándolo de vuelta a su viejo amor por la poesía a través de un atajo inesperado: hace unos pocos años, Osvaldo empezó a acariciar la idea de usar sus conocimientos de programación para elaborar un software para poetas, un aplicativo capaz de hacer rimas en castellano que tomara en cuenta todos los matices del idioma, las conjugaciones verbales con sus irregularidades, los plurales con sus secretos, la diferencia en la pronunciación de algunas letras, un sueño nuevo y más acorde con los rumbos por los que la vida lo había llevado. Después de mucho pensarlo, puso manos a la obra y tras mucho esfuerzo, trabajo y derroche de inteligencia concluyó la primera versión de RIMAR, el primero y hasta ahora único programa de este tipo en lengua española.
El programa puede ser hallado en http://www.rimar2000.com.ar.

¿Por qué seguís sosteniendo que tu programa RIMAR es el "primer y único diccionario de rimas completo en español"?
RIMAR sigue siendo el primero porque desde agosto del 2000, fecha en que lo publiqué en Internet, nadie me ha reclamado ningún precedente. Además he buscado en la web y nunca hallé nada parecido, y muchas personas me han dicho lo mismo. En cuanto a que sea único, admito que es discutible porque han aparecido dos diccionarios que pretenden hacerle la competencia.

¿Y lo logran?
Los he probado y, si bien en algunos casos funcionan, en otros resultan simplemente decepcionantes. Dales una palabra esdrújula, y verás que te responden cosas totalmente inesperadas e inexactas. Ni hablar de plurales, fonética, silabeo, generación dinámica de palabras, etc. RIMAR suministra, en su versión actual, más de dos millones y medio de palabras. Y eso, teniendo en cuenta que he eliminado infinidad de vocablos poco usuales. Para darte una idea, los 11800 verbos que tenía en un momento se redujeron a menos de 5000.

¿Eso se debió a la necesidad de reducir el espacio utilizado en disco para los datos?
No, el espacio es lo de menos. La base de datos de RIMAR ocupa solamente 2.16 Mb, así que no sería ningún problema duplicarla o cuadruplicarla. Mi necesidad era "limpiar" un poco las listas de palabras. Creo que uno no gana absolutamente nada si obtiene palabras que están en desuso o que casi nadie sabe qué significan, como "muir", "ciar", "empeller", etc. Si el usuario es de esas personas que están convencidas de que la poesía consiste en usar palabras difíciles, bueno, tiene la opción de cargarlas por sí mismo a través de la facilidad que le brinda el programa.

Hace unos días anunciaste algunas novedades en tu programa...
Bueno, rehíce el módulo de carga de vocabulario propio, que había desaparecido en la dolorosa muerte del disco duro, el cual quedó también en el campo de batalla. De paso y como siempre, se limaron algunas imperfecciones denunciadas por usuarios, especialmente en el silabeo, y pude atender el pedido de uno de ellos, que quería imprimir la lista de palabras para seguir verseando en el camino al trabajo (los poetas también tienen que comer y pagar las expensas). Para bajar esta actualización solo es necesario bajar el archivo rimarexe3.ZIP, que tiene 277 kB.
Este archivo requiere apenas ser descompactado en el directorio de RIMAR, y contiene solamente el ejecutable y los archivos de ayuda, porque las DLLs y la base de datos ya están instaladas en su versión actual.

Dadas las excelentes prestaciones que me comentas, RIMAR debe venderse muy bien...
Me gustaría mucho que así fuera, pero no lo es. Me ha dado más que nada satisfacción personal, al recibir encendidos elogios de parte de muchos usuarios de todo el mundo de habla hispana. Incluso me sorprendí enormemente al hallar un enlace hacia RIMAR en una página rusa. Tuve que pedirles a algunos amigos que me dijeran de qué se trataba, porque yo de ruso no entiendo ni la jota. Estoy seguro de que la principal propaganda del programa es la que recibe a través del enlace en "La Página del Idioma Español". No estoy invirtiendo en propaganda porque, como no es mucho el tiempo que puedo dedicarle al programa, no quiero asumir demasiados compromisos por ahora.

En una entrevista anterior me decías que te había llevado muchos años hacerlo...
Sí, es cierto. Primero, tardé años dudando entre acometer o no la tarea. Más cálculos hacía, más imposible me parecía. Antes de la aparición de la PC, la única posibilidad era editarlo en papel. Y si estamos hablando de dos millones y medio de palabras, imagínate que, con cualquier letra y papel que utilices, serían forzosamente varios tomos. Poco viable, tanto desde el punto de vista práctico como económico. Luego tuve que hacer mi propio conjugador de verbos, y no contaba en esa época -lamentablemente- con la valiosa información que brinda tu página. Descubrí por mí mismo algunas irregularidades que no estaban contempladas en el compendio gramatical que yo usaba.

Vos sos analista de sistemas, pero supongo que habrás cursado estudios superiores de castellano.
No, no soy para nada un experto en el idioma. No tengo ningún título habilitante al respecto. Creo que el caso de RIMAR es un paradigma de lo que se puede lograr sin ser un tipo inteligente, ni instruido, ni muy laborioso ni muy perseverante. En mi caso lo único que me impulsó fue el entusiasmo: horas, semanas, meses y años con un objetivo en mente, pero sin desesperarme por lograrlo. En todo ese tiempo trabajé para ganarme la vida, descansé, miré televisión (no aprendí gran cosa, es cierto), charlé con mi mujer e hice la vida de cualquier hijo de vecino. Pero en los ratos libres le daba ocasionalmente un empujoncito a la idea, entusiasmándome más al ver que iba tomando forma.

¿Le has hecho mejoras desde que salió a la luz?
De vez en cuando algún usuario me solicita una mejora, y en la medida de lo posible las voy incorporando. Dado que el compromiso que asumo al venderlo incluye el acceso a todas las versiones futuras, los compradores se sienten motivados a hacer sugerencias, muchas de las cuales han resultado de mucha utilidad. Por ejemplo, ir guardando las palabras incorporadas durante la sesión, con el objeto de volver a utilizarlas; poder silabear masivamente un archivo que contenga una o varias poesías; poder imprimir las palabras que riman con una dada, para seguir trabajando en un viaje o en la oficina. Por mi cuenta agrego otras que se me van ocurriendo: el silabeo "inteligente" lo inventé yo; entendiendo el concepto -lo cual se logra fácilmente si uno deja de lado los prejuicios- se convierte en una herramienta útil y fácil de usar. Otra mejora que agregué en la última versión es la eliminación de la fecha de caducidad: ya no pende sobre el usuario la amenaza "Esta versión expira dentro de n días". Creo que la conveniencia es mutua: el usuario puede seguir usando indefinidamente la versión "demo" sin gastar un peso, y yo me aseguro de que haya un cliente satisfecho que sigue usando el programa, aunque sea con limitaciones. Tal vez algùn día se decida a comprarlo, o lo comente a sus amigos...

¿Y qué hay para más adelante? ¿Quedan muchas cosas para agregarle, o es un producto terminado?
Hay todavía mucha tela para cortar. Estadísticas, calificación técnica de la poesía (porque la parte artística es para mí imposible de evaluar), significados (hay algunos, muy pocos), sinónimos, antónimos e ideas afines (aunque para eso es útil Alt+HDS en Word). Faltan los pronombres enclíticos de las voces verbales irregulares, que son más de trescientas mil palabras.
Es probable que la próxima versión del programa las incorpore, así como la facilidad de seleccionar palabras por cantidad de sílabas. Y algo que me da vueltas en la cabeza desde hace casi dos años: la prosodia; hasta ahora la he atacado sin mucha convicción, porque implica adentrarse en la semántica, pero no la he descartado totalmente. Siempre tengo un oído abierto a lo que piden o sugieren los usuarios, así que "nada más difícil que predecir, sobre todo, el futuro..."