Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Escaneo cerebral permite diagnóstico de autismo en niños pequeños

11/04/2015
Tara Haelle

 

 

Sofisticadas técnicas de imagenología cerebral pueden proporcionar muy tempranamente pistas sobre cómo un niño con algún trastorno del espectro autista podría desarrollar su capacidad lingüística. Esto es posible cuando el bebé tiene apenas un año, sugiere un nuevo estudio.

"Hemos descubiero que cuando aparecen los primeros síntomas de autismo en niños pequeños, importantes regiones cerebrales del lenguaje exhiben diferencias entre los que desarrollarán buenas aptitudes lingüísticas y los que no", dijo el neurólogo Eric Courchesne, uno de los autores del estudio, profesor de neurociencia y codirector del Autism Center of Excellence de la Universidad de California, San Diego.

"Los hallazgos revelaron asimismo diferencias cerebrales de dos tipos posibles de autismo, uno listo para el aprendizaje del lenguaje y otro que no"

"Los dos subtipos responden a causas diferentes, mecanismos, procesos, potencial de aprendizaje de lengua y potencial de respuesta al tratamiento, explicó Courchesne.

La identificación de las áreas del cerebro vinculadas a la producción de lenguaje de los niños puede haber mejorado con esto, pero es temprano para decirlo, declaró el Dr. Andrew Adesman, jefe de Pediatría Comportamental y del Desarrollo del Cohen Children's Medical Center de New York en New Hyde Park, N.Y.

"Si bien las familias se pueden sentir entusiasmadas por las consecuencias de este estudio, la realidad muestra que se requerirán aún considerables cantidades de dinero, tiempo y recursos para traducir esas intervenciones en intevenciones clínicas significativas", admitió.

Todavía no tenemos suficiente información desde el punto de vista clínico para considerar que los escaneos de imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf) pueden ser útiles por ahora, modalizó.

El estudio se llevó a cabo mediante escaneo cerebral de 103 niños de entre uno y dos años mientras oían una historia oral. Según los autores del estudio, esta sería la edad más temprana en que se puede identificar el riesgo de un trastorno autista.

El estudio fue dado a conocer el 9 de abril, como un adelanto a la publicación de la edición del próximo 22 de abril de la revista Neuron.