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Revisitando el "Diccionario del lenguaje rioplatense" de Juan Carlos Guarnieri (1979)

30/12/2015
Ricardo Soca

El Diccionario del lenguaje rioplatense (dlr 1979), de Juan Carlos Guarnieri, es, con las 8.000 voces que constituyen su macroestructura, una de las obras señeras de la lexicografía uruguaya del siglo xx, la más abarcadora publicada hasta entonces sobre nuestra variedad lingüística desde el Vocabulario rioplatense (1889) de Daniel Granada, a pesar de que en las décadas de sesenta y setenta se publicaron obras menos extensas, basadas en textos algunos escritores nacionales.

Guarnieri no pertenecía a la especie –muy rara en su época en nuestra América–, de los hombres que dedican su vida a hacer diccionarios, ni tampoco era filólogo, ni lingüista.  Se trataba de un periodista, un escritor, un hombre culto de mirada aguda y dotado de sensibilidad lingüística que buscaba dejar un testimonio de algunos rasgos identitarios de si país –el lenguaje, el folklore campesino, el arrabal– trazando, además, sabrosas pinceladas costumbristas del tiempo en que le tocó vivir.

La condición de autodidacta se trasluce a  lo largo del diccionario, pero tiene el mérito de ser la obra más amplia de su género a lo largo casi de un siglo. En efecto, no aparece otra obra de este alcance hasta el Diccionario de uruguayismos de Úrsula Kuhl de Mones (1993), obra de la más decantada técnica lexicográfica. Valdría la pena investigar el resultado del desafío que representó, para un intelectual no especializado, enfrentar un proyecto que hoy exigiría el más alto estándar de técnica lexicográfica.

Guarnieri construyó el dlr sobre la base de otros trabajos suyos del mismo género orientados específicamente hacia las voces y costumbres camperas,

[1]

el lenguaje de la calle, el lunfardo, el vesre y el cocoliche. Tanto en la macroestructura como en la microestructura se refleja su interés por el folklore, del cual el lenguaje sería un rasgo, creemos que el más significativo. Las costumbres urbanas y rurales, el habla campestre y la del hombre de la calle confluyen, en la visión guarnieriana del lenguaje, hacia la conformación de una variedad lingüística propia, nuestra y diferente de la de la antigua metrópoli colonial. No tuvo en cuenta, como se verá más adelante, que el lenguaje campesino y el habla citadina constituyen variedades diferentes que no necesariamente convergen hacia una lengua común.

A pesar del lugar relevante que ocupa en la lexicografía uruguaya, este diccionario no ha sido hasta ahora objeto de un estudio específico que permita conocer al autor y su obra y ubicarlos en el ocaso del Uruguay pujante de la posguerra y el declive  económico que sufrió desde mediados de los años cincuenta hasta la dictadura militar (1973-1980).

 





[1]

El gaucho, Nuevo vocabulario campesino rioplatense (1957), Diccionario del lenguaje campesino rioplatense (1968); Nuevo diccionario campesino rioplatense.