Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cómo prevenir trastornos del
aprendizaje de lengua

10/04/2011

El Periódico de RincónCuando el niño tiene consolidado su lenguaje oral comienza a tener la posibilidad de adquirir una nueva habilidad: el lenguaje escrito. En ocasiones, una dificultad en el desarrollo del lenguaje oral puede ser la causa de una perturbación en los futuros aprendizajes.El lenguaje es un código comunicativo de aprendizaje individual y aplicación social. Por ello el niño debe aprender este código, que le servirá de base para consolidar todos los aprendizajes de su vida.Sin embargo si el desarrollo normal del lenguaje se obstaculiza, padres y educadores deberán permanecer atentos para detectar cualquier problema y hacer la consulta pertinente para evaluar dicha dificultad con su pediatra y fonoaudióloga.En Rincón de los Sauces, la fonoaudióloga Patricia Gómez atiende en el Centro Médico del Sol, Neuquén 255, para todos aquellos que quieran realizar una consulta sobre trastornos del lenguaje y de aprendizaje.Gómez aclaró que puede haber otros factores orgánicos o emocionales, asociados o no que pueden ser causantes de problemas de aprendizaje. «Que un niño tenga dificultades no significa, de ninguna manera, que no sea inteligente. Lo que este niño está mostrando es que hay una o varias habilidades que, o no se han adquirido adecuadamente, o bien presentan una perturbación que esta afectando al aprendizaje en ese momento», indicó.Las habilidades que más frecuentemente se ven afectadas son: la atención y concentración, la lecto-escritura, el razonamiento lógico, dificultades en la comprensión de lenguaje oral, el no poder armar oraciones inteligibles o bien pronunciar palabras correctamente.El niño nace con el impulso de comunicarse, pero el lenguaje propiamente dicho deberá aprenderlo y desarrollarlo correctamente. Si aparecen algunos de estos síntomas, los padres deberían hacer una consulta con el fonoaudiólogo, sobre todo si el niño no habla o si para pedir una cosa solo recurre al lenguaje gestual.«También deben consultar cuando el niño o niña sistemáticamente hace eco, usa palabras abreviadas u onomatopeyas en lugar de palabras completas, si al hablar omite, agrega o altera la pronunciación de fonemas o si presenta problemas de tartamudez», agregó la profesional.