Domingo, 17 de enero de 2021

Gopegui afirma que no hay separación entre ideología y literatura

23/08/2005

Pekín, 23 ago (EFE).- La escritora española Belén Gopegui habló hoy en el II Simposio Internacional de Hispanistas de Pekín sobre la función de la novela y aseguró en entrevista a EFE que no existe separación entre ideología y literatura."No existe esa separación, lo que pasa es que cuando es contraria a la ideología dominante se dice que es una novela ideológica. Es lo de siempre, nunca decimos que 'Tiburón' es una película ideológica cuando claramente lo es, sin embargo sí decimos que una novela es ideológica", explicó.Belén Gopegui es una de los 100 especialistas de todo el mundo que participan en el II Simposio de Hispanistas de Pekín, organizado por el Departamento de Español de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín y la Asociación de Enseñanza del Español y Portugués, con la colaboración de la AECI.Ponente invitada por el Instituto Cervantes en el II Simposio Internacional de Hispanistas de Pekín, Gopegui dijo que existe "un sistema mediático, por no decir 'comediático', que está muy bien organizado".Su última novela, "El lado frío de la almohada", ha levantado cierta polémica por los interrogantes que plantea sobre la Revolución Cubana."A raíz de la polémica por la novela sobre Cuba, creo que me radicalicé más y empecé a conocer mucho más la Revolución Cubana y a ver la absoluta desinformación que había en España sobre lo que pasa allí", comentó la escritora.Y auguró que "de mi siguiente novela dirán que está mal escrita, la escriba bien o mal, porque es la forma más directa de quitarse a alguien de en medio".Sobre China, la novelista opina que es un país del que se da información fragmentada, al indicar que "por las pocas noticias concretas que tengo (en China) se practica una política hacia Cuba y también hacia Latinoamérica muy progresista; desde luego mucho más progresista que la de EEUU".Gopegui reconoce en el antropólogo sueco Jan Myrdal y en su libro "Una aldea en la China popular" el inicio de su inquietud por el "País del Centro", y cree "que si no fuera por este libro a lo mejor no habría acabado aquí, y no conozco muchísimo de la cultura china pero mi idea era que venir fuera un estímulo".La novelista aboga por "un trabajo más lento donde se dé a conocer la cultura y no la marca, por así decirlo".En este sentido, se refirió al director de cine español Pedro Almodóvar, uno de los artistas más reconocidos en China, del que dice que "es muy significativo que al final recurra en su cine al flamenco o a los toros, convirtiéndose en eso, en una marca".Sobre su propio trabajo, la escritora comenta que "tengo un amigo que siempre me dice que tengo que escribir novelas para que las lea su madre y eso es lo que tengo en la cabeza porque uno siempre acaba haciendo novelas para escritores o para gente que le gustaría escribir".Y concluye: "Hay un crítico que dice que los si los escritores escriben para escritores es como si los panaderos hiciesen pan para panaderos. Creo que yo debería aspirar a encontrar un término medio donde pueda hacer literatura que lean no sólo los propios escritores y que no sea lo que yo creo que son muchas veces los bestsellers".