Viernes, 17 de noviembre de 2017

Twitter libera oxitocina, la
«hormona del orgasmo»

30/12/2011

Michelle Beckett, Huffington Post«Será muy bueno estar en Facebook, pero no es real, ¿o sí? Todo bien con los amigos pero... todo es la computadora. No puede ser lo mismo que estar con gente de verdad».Yo entiendo por qué mi papá dijo lo que dijo acerca de Facebook. A primera vista, las interacciones sociales a través de los medios de comunicación social pueden no ser lo mismo que estar en el bar con los amigos de carne y hueso ¿no es verdad?¿Y si pudiéramos demostrar, con la ciencia (que me conoces ... o que pronto lo harás), que la interacción con amigos y contactos en Facebook y Twitter tiene los mismos beneficios para su bienestar como estar en un bar con ellos? ¿Y que para el cuerpo y el cerebro, no hay ninguna diferencia?Bueno, aquí viene la parte científica ... concéntrense, por favor ...¿Alguien oyó hablar la oxitocina? Oxi ... ¿qué? Si nunca la oíste nombrar no importa. ¿Y los orgasmos>? ...¿quién oyó hablar de ellos?Escuchen esto que les va a interesar. La oxitocina es conocida como «la hormona del abrazo», porque promueve la interacción entre los mamíferos. Aparece en el orgasmo, durante el parto, y cuando una madre amamanta.El año pasado, el neuroeconomista Paul Zak experimentó los niveles de oxitocina en suero antes y después de una sesión de Twitter. Los niveles de oxitocina subieron un 13,2% y las hormonas del estrés, cortisol y ACTH, disminuyeron 10,8% y 14,9%, respectivamente. Poderosos cambios físicos en la química de nuestro cuerpo.Si ese es el caso, de acuerdo con Zak, no sólo los medios de comunicación social te hacen sentir bien, sino que también podría ayudar a reducir el riesgo de ataque cardíaco y o de un accidente cerebrovascular.Lo que este estudio sugiere que la ciencia es que, para nuestros cerebros y para nuestros cuerpos, interactuar con la gente en los medios de comunicación social a través de una computadora o de un teléfono inteligente es tan «real» como estar con ellos físicamente.«El cerebro interpreta Twitter como si estuviera interactuando directamente con la gente que te importa o con la que tienes empatía», dice Zak. «Es que una conexión virtual se procesa en el cerebro como una conexión personal, real».El estudio no es concluyente, ya que utiliza una muestra muy pequeña, y se necesita investigación adicional. Sin embargo, los escáneres cerebrales de gente que lee ficción parecen sugerir que el cerebro reacciona, en cierta forma, como si estuviera viviendo realmente los hechos. El cerebro es fácil de engañar, según parece.La liberación de esta «hormona de la confianza» tiene vastas implicaciones para el uso de los medios de comunicación social e incluso en las empresas.Esta confianza se ha desgastado un poco debido a la coyuntura económica actual: la principal preocupación para las empresas en la construcción de nuevas relaciones son los factores «conocimiento, gusto y credibilidad».Los medios sociales son un medio fácil para conocer a alguien, gustar de él y confiar. Y la oxitocina es la hormona que facilita esta interacción, así como favorece las interacciones a través de miles de kilómetros en las redes sociales.A principios de este año publiqué en Facebook sobre el día en que mi marido finalmente se fue de casa y finalmente nos separamos. Los incontables mensajes de buenos deseos que recibí de mis amigos Facebook y Twitter me dieron una firmeza increíble y me ayudaron mucho a pasar ese trance, aunque a algunos de ellos no los veía desde hacía más de veinte años.Estas personas son verdaderos amigos, capaces de dar apoyo real que, cuando lo necesité, me dieron un importante apoyo virtual. Y ahora sé que aquel abrazo me ayudó tanto como si hubiera sido físico, con un efecto real y mensurable en mi bienestar.Entonces, no permitas que nadie te diga que tus amistades virtuales son menos valiosas que las demás, puesto que en alguna situación podrían incluso salvar tu vida.¿Alguien quiere una cerveza?