![]()
|
|||||||||||
|
Volver |
|
(c) Ricardo Soca Otra leyenda india cuenta que el tulipán se sumergió en un vaso de sangre para tornarse más rojo, debido a los celos que sentía de los labios de una cierta princesa de nombre Bakawali. Pero lo cierto es que la flor fue introducida a Europa desde Turquía, país donde tomó su nombre, derivado de la palabra turca tulbant, que significa turbante, debido a la delicada forma del capullo, que recuerda un turbante. En 1559, un diplomático austríaco compró en Constantinopla algunos bulbos para regalárselos a un amigo en Alemania y, a partir de allí, su cultivo se extendió rápidamente por Europa, pero por alguna razón despertó una pasión frenética de los holandeses. Cuenta la Historia que en el siglo XVII el entusiasmo por los tulipanes era tan intenso en Holanda que grandes extensiones de tierras agrícolas fueron destinadas al cultivo de la planta, con lo que se resintió la agricultura y estalló una crisis de abastecimiento de alimentos.
Derechos reservados. Prohibida la reproducción, inclusive citando la fuente
|
|
| ||||