Sábado, 18 de noviembre de 2017

Subtítulos en lengua propia no
mejoran aprendizaje de lenguas

12/11/2009
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Europa PressLos subtítulos en inglés de una película filmada en este idioma pueden ayudar a aprender el lenguaje según un estudio del Instituto Max Planck de Psicolinguística y la Universidad Radboud de Nimega (Países Bajos) que se publica en la revista 'PLoS ONE'. Sin embargo, si los subtítulos se encuentran en el idioma propio, lo que sucede en la mayoría de países europeos, la práctica podría resultar contraproducente para el aprendizaje. Los investigadores muestran que quienes escuchan otro idioma pueden adaptarse a un acento regional desconocido en esta lengua extranjera. Los estudiantes holandeses mostraron mejoras en su capacidad para reconocer el inglés escocés o australiano después de una exposición de sólo 25 minutos a un vídeo. Los subtítulos en inglés durante la exposición mejoraron su aprendizaje mientras que los subtítulos en holandés lo redujeron. En la investigación, estudiantes holandeses que no estaban familiarizados con el inglés escocés y australiano vieron un episodio de la serie cómica australiana 'Kath & Kim' o una versión corta de 'Trainspotting', que representa a un adicto a las drogas escocés y sus amigos, con subtítulos ingleses, holandeses o sin subtítulos. Después de la exhibición, se pidió a los participantes que repitieran el mayor número de palabras que pudieran a partir de 80 extractos de audio de los principales protagonistas, la mayoría de ellas escuchadas durante el visionado y la otra mitad nueva para los participantes. Los investigadores descubrieron que los subtítulos en inglés se asociaban con la mejor actuación tanto con el material escuchado como con el nuevo pero que aunque los subtítulos en holandés también mejoraban la actuación sobre los elementos conocidos llevaban a un peor desarrollo con los materiales nuevos. Los participantes parecían estar utilizando la información semántica (de significado) en los subtítulos holandeses cuando escuchaban el lenguaje en inglés y por ello los subtítulos en holandés parecían haber ayudado a los participantes a descifrar qué palabras inglesas se habían pronunciado. Esto sin embargo no permitió a los participantes mejorar su comprensión de las nuevas pronunciaciones procedentes del mismo interlocutor. Los investigadores explican que las personas que escuchan pueden utilizar su conocimiento sobre cómo suelen sonar las palabras para adaptarse al lenguaje que perciben, aunque este suene con un acento poco familiar. Esto es lo que parece suceder también con los subtítulos. Si una palabra inglesa se pronunciaba con acento escocés, los subtítulos ingleses solían mostrar qué palabra era y por ello cuál era su sonido. Esto hacía más fácil a los estudiantes adaptarse al acento. En contraste, los subtítulos holandeses no proporcionaban esta función educativa y por ello al transmitir al espectador lo que querían decir los personajes podrían haber apartado la atención de los estudiantes del lenguaje desconocido. Los investigadores señalan que estos descubrimientos tienen también implicaciones educativas ya que los subtítulos extranjeros parecen ayudar con la adaptación al lenguaje en adultos por lo que podrían ser utilizados para mejorar las habilidades de escucha durante el aprendizaje de un segundo lenguaje. Además, dado que los subtítulos en la lengua nativa interfieren con esta clase de aprendizaje, estos subtítulos en los programas de televisión deberían ser opcionales.