19/04/2010
Los culebrones enriquecen y difunden el
español
Un estudio elaborado por
la Academia Norteamericana de la Lengua
española reveló que las
telenovelas contribuyen al
enriquecimiento y a la difusión
de este idioma, instando a su
aprendizaje en países como
Hungría, Grecia, Italia, Israel e
incluso Rusia. Un mérito que goza
del beneplácito de prestigiosas
instituciones como la Real Academia
Española o la Fundación
para el Español Urgente
(Fundéu), que ven en los
culebrones a un excelente aliado para
promover el buen uso del
español.
Sabrina Gelman,
El
Imparcial
Podría decirse que la
versión contemporánea de
las novelas de caballería e
incluso los cuentos de hadas son las
telenovelas. Por lo menos así se
perciben al otro lado del
Atlántico, donde este
fenómeno televisivo está
profundamente arraigado en la cultura
popular latinoamericana desde hace casi
medio siglo, a tal punto que tiene la
denominación de «calidad de
exportación».
Culebrones como ’Cristal’, ’Los ricos
también lloran’, ’Betty la fea’ o
’Pasión de gavilanes’, han
cruzado las fronteras americanas para
diseminar por Europa, Asia,
África u Oriente Medio, sus
melosos argumentos de amores imposibles
entre heroínas sufridas y galanes
almidonados, haciendo que millones de
telespectadores,- en su mayoría
mujeres-, se peguen durante una hora a
la pantalla del televisor para ver
qué «jugarreta» le
deparará el destino a ’Cristina y
Luis Alfredo’, ’Mariana y Luís
Alberto’, ’Beatriz y Armando’, o ’Norma
y Juan’; aún cuando desde el
primer capítulo se sabe que la
historia acabará en boda con la
palabra «Fin» y una
melodiosa instrumental, al mejor estilo
Richard Clayderman como telón de
fondo.
Pese a la innegable cursilería
que destila las telenovelas es
incuestionable que éstas han
desempañado un papel fundamental
en la difusión y promoción
del español. Una premisa que
defendió el secretario de la
Academia Norteamericana de la Lengua
Española, Jorge Ignacio
Covarrubias en el V Congreso de Lengua
Española que se realizó el
pasado mes de marzo en la ciudad chilena
de Valparaiso.
Para Covarrubias en los países de
habla hispana estas producciones
«ayudan a enriquecer, a ampliar el
vocabulario, a hacer que los
hispanohablantes conozcan otras maneras
de decir las cosas y, en definitiva, a
favorecer la comunicación».
Asimismo confesó que
decidió profundizar sobre el
tema, luego de escuchar al ex
subdirector de la Real Academia
Española Gregorio Salvador,
afirmar que «las telenovelas son
algo extraordinariamente beneficioso
para el mantenimiento del
español» y que «los
culebrones (como las llaman en
España) pueden hacer mucho
más por el idioma castellano que,
por ejemplo, una reunión de
academias».
Sin embargo, este fenómeno no va
sólo del mejoramiento del
español sino también de
despertar la curiosidad de los no
hispano parlantes hacia su aprendizaje.
La escritora de origen cubano, Delia
Fiallo, cuya telenovela ’Kassandra’
llegó a difundirse en 128
países, obteniendo así un
récord Guinness que la
situó como el culebrón
más visto del mundo,
comentó cómo en un viaje
familiar a Grecia una joven
húngara les habló en
español.
La chica les confesó que
aprendió el idioma «por una
telenovela, 'Kassandra'». Fiallo
recordó que la muchacha les dijo
en un perfecto castellano que »se
había interesado por aprender
español por mi novela».
Este culebrón que narra la
historia de amor entre una gitana y un
joven de familia pudiente, ha reclutado
un enorme séquito de admiradores,
en especial dentro de la región
de los Balcanes, debido a que su
transmisión coincidió con
un período amargo de su historia,
marcado por el conflicto étnico
en Bosnia-Herzegovina. «Se cuenta
que cuando estaban los combates en
Sarajevo, había una especie de
tregua informal a la hora de la
telenovela», agrega Covarrubias.
Otra caso similar es el de la telenovela
argentina 'Perla negra', que
desarrollaba una trama de amor y
venganza que causó furor nada
más y nada menos que en Israel,
gracias a que su personaje principal era
una chica de origen judío. Un
factor que convirtió a su
protagonista, la actriz Andrea del Boca,
en toda una sensación en Tierra
Santa e incluso llegó a prestar
su imagen para promover el turismo
latinoamericano en ese país.
Por lo que no es extraño escuchar
palabras coloquiales latinoamericanas
como «chévere»,
«bacán» o
«chido» en ciudades como
Tel- Aviv, Zagreb, Moscú e
incluso Bangkok, en donde la cantante
mexicana Thalía es todo un icono
a causa de la telenovela 'Marimar'.
En este sentido, Venezuela y
México podrían
considerarse como los reyes
indiscutibles de los culebrones al
lograr exportar un promedio de 100 y 120
dramáticos, respectivamente. No
obstante la cadena hispana
estadounidense Telemundo y su concepto
de la telenovela «Made in
Miami» le pisa los talones con un
total de 87.
De acuerdo con las investigaciones
realizadas por el secretario de la
Academia Norteamericana de la Lengua
Española, a principios de
año producciones como ’La fea
más bella’, ’Tierra de pasiones’
y ’Dame chocolate’ se transmitían
en Azerbaiyán, ’Gata Salvaje’ en
Armenia, ’Destilando amor’, ’Marina’ y
’Heridas de amor’ en Bosnia y ’Luna la
heredera’, ’Rubí’ y ’Sos mi vida’
en Bulgaria.
Lo más curioso, según
Ignacio Cobarrubias, es que ya existen
en Ucrania, Eslovenia, Lituania y
Estados Unidos, portales de internet
dedicados a las telenovelas
latinoamericanas. Asimismo,
explicó que en países como
Albania se impuso la moda de poner
nombres de personajes de culebrones a
los recién nacidos.
Aún cuando este género
televisivo tiene tantos admiradores como
detractores que se mofan de él,
no cabe duda que posee el valioso
mérito de llevar la lengua de
Cervantes en cada rincón del
planeta.