24/01/2010
Carmen Sánchez Silva, El
País
España no habla lenguas
extranjeras. De hecho, es el tercer
país de toda la Unión
Europea, empezando por la cola, en
conocimiento de idiomas porque casi el
47% de su población adulta
declara no hablar ninguno (frente al 36%
de media en la UE). Eso es lo que dice
el último informe realizado por
Eurostat, que pone de manifiesto que
sólo Portugal y Hungría
son menos políglotas que nuestro
país.
Aunque los estados miembros de la UE
tienen claro que las lenguas facilitan
los negocios y la competitividad, motivo
por el cual se fijaron como objetivo en
2002 que sus ciudadanos aprendieran en
la escuela dos lenguas, además de
la propia; lo cierto es que en
España sigue siendo obligatoria
sólo una. Y, sin lugar a dudas,
ésta es mayoritariamente la
inglesa.
"Pero el inglés ya no basta",
afirma la directora de la Escuela
Oficial de Idiomas de Madrid, Pilar
Mantilla. "Saberlo es una
obligación para cualquier adulto
que quiera trabajar en el mundo
globalizado en que vivimos;
además de, como mínimo,
otra lengua extranjera", explica.
Sin embargo, sólo el 28% de los
jóvenes que cursan secundaria,
estudian dos idiomas. Ello a pesar de
que la Comisión Europea haya
dicho por activa y por pasiva que es un
problema el hecho de que las empresas
encuentran cada vez más
dificultades para contratar personal
cualificado con conocimientos
lingüísticos distintos del
inglés. Que el desconocimiento de
idiomas es el obstáculo mayor
para la movilidad laboral, cifrada en un
exiguo 2% en la UE. Y de advertir que
"Europa corre el riesgo de perder la
guerra de las competencias, ya que las
economías emergentes,
principalmente Asia y América
Latina, están adquiriendo
rápidamente los conocimientos
lingüísticos y de otro tipo,
necesarios para competir con
éxito en los futuros mercados".
Las necesidades existen. También
las carencias. ¿Y como se
responde a ellas en España? Con
un mercado laboral cada vez más
raquítico y más de cuatro
millones de parados, las
compañías que ofrecen
empleo en nuestro país
están exigiendo el conocimiento
del inglés para casi cualquier
puesto de trabajo, se vaya a utilizar o
no. "Hay un excedente de candidatos. Se
han multiplicado por tres en el
último año y medio, por
eso las empresas les plantean más
requerimientos. Ahora se exige el
inglés en el 75% de las ofertas
de trabajo de mandos intermedios y
directivos, cuando antes sólo se
decía que se valoraría. Y
lo que se valora es el manejo en una
segunda lengua, sobre todo
francés y alemán", explica
César Castel, director de Adecco
Profesional, especializada en el
reclutamiento de mandos intermedios y
directivos.
Randstad ha medido la importancia del
inglés a la hora de encontrar un
empleo sea del nivel y del sector que
sea, no sólo entre los cargos
más altos. Según los datos
de la empresa de trabajo temporal,
hablarlo incrementa un 44% las
posibilidades del candidato. Y ya se
exige en más del 20% de las
ofertas laborales. Samantha Servizio,
directiva de la firma, mantiene que,
después de la experiencia, el
inglés se ha convertido en el
segundo requisito solicitado por las
empresas, incluso por delante de la
titulación académica.
Y es que la lengua de uso más
universal está más que
implantada en las multinacionales,
incluso por encima del idioma local
donde se ubican. Es el caso, por
ejemplo, de
Hewlett-Packard (HP). Su director
de recursos humanos en España,
Álvaro Álvarez, mantiene
que la mayoría de los casi 8.000
empleados que trabajan en sus oficinas
hacen sus comunicaciones en
inglés, entre otras cosas porque
casi el 40% de ellos prestan servicios
fuera del territorio nacional.
Para Olga Burgos, directora del
departamento de cursos de Enforex, "si
las empresas pusieran como
condición para contratar a una
persona el manejo del inglés, el
retraso español en su uso
cambiaría". Quizás no haya
que llegar a tanto, pero lo cierto es
que centros educativos especializados en
lenguas, como Enforex o la Escuela
Oficial de Idiomas, están viendo
crecer el número de solicitudes
de personas que se han quedado en paro y
aprovechan su inactividad laboral y su
indemnización para ganar
competitividad estudiando lenguas. Como
siempre, mayoritariamente la inglesa,
aunque también otras.
Pilar Mantilla ofrece los datos de la
EOI de Madrid, que cuenta anualmente con
casi 10.000 alumnos, de los cuales casi
4.000 cursan inglés y los
demás se reparten entre las 21
lenguas restantes que imparte. Si el
curso pasado las solicitudes superaron
las 16.000, en el presente han
sobrepasado las 19.000, un 18%
más.
El interés de los particulares
por el estudio de idiomas ha crecido en
una proporción parecida al
descenso del presupuesto destinado por
las empresas a formar a sus
trabajadores. Quizás por eso las
escuelas consultadas aseguran que no
están sufriendo la crisis en sus
carnes.
Para Christopher Wyburd, director de My
Oxford English, "el 20% de bajada en la
demanda de cursos de las empresas se
está compensando con la misma
subida entre los particulares". La
editorial de la Universidad de Oxford ha
lanzado recientemente este método
on line para aprender inglés
adecuado a las lagunas más
habituales de los españoles,
curso certificado por la universidad
británica y que espera captar
40.000 alumnos en cuatro años,
según Wyburd. -
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