Jueves, 23 de noviembre de 2017

La lingüística clínica y la esquizofrenia

22/10/2015
F. Heras

 

ABC

 

 

¿Podrían las alteraciones del lenguaje aportar pistas para una detección precoz de la esquizofrenia? Un trabajo que realizan investigadoras de la Universidad de Valladolid (UVA) y de la Universidad de Chile podría empezar a dar claves para una solución a esa pregunta. Una de ellas es la investigadora Alicia Figueroa, que trabaja en la Unidad de Psicolingüística Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, y junto a ella están las profesoras Nieves Mendizábal, del Departamento de Lengua Española de la UVA y Natalia Jimeno, del Área de Psiquiatría de esta última Universidad, ambas docentes en el Grado de Logopedia, quienes han iniciado una línea de investigación de trastornos del lenguaje en las esquizofrenias y colaboran con la Universidad chilena.

Esta investigación se enmarca en la Lingüística Clínica, una disciplina que se plantea como la interfaz entre la lingüística y las patologías del lenguaje, y que pretende describir y comprender todos aquellos aspectos del lenguaje que se encuentren afectados por alguna discapacidad, déficit, disfunción, deterioro o trastorno que requieran tratamiento clínico por representar una minusvalía para el paciente.

Las investigadoras señalan que las dificultades comunicativas que presentan las personas con esquizofrenia no han pasado desapercibidas en el marco de los estudios generales sobre esta patología. Sin embargo, «mientras que las alteraciones del lenguaje manifestadas en las formas crónicas de la esquizofrenia se han estudiado ampliamente y desde diferentes enfoques, la comprensión y sistematización de las manifestaciones en el primer episodio aún no se han analizado en profundidad». En la misma línea, agregan, «tampoco hay registro de investigaciones que aborden un contraste en el desempeño comunicativo en diferentes momentos evolutivos de la enfermedad».

El estudio que han planteado trata de contribuir a estas necesidades. Por un lado, se trata de analizar el comportamiento comunicativo de pacientes de esquizofrenia crónica y precoz, en una situación de habla similar al discurso espontáneo, utilizando para ello indicadores cuantitativos de coherencia discursiva ya descritos en la literatura. Por otro, se busca delinear el perfil lingüístico de los pacientes jóvenes, recién diagnosticados, para establecer un contraste con los pacientes crónicos y comprobar si existe la posibilidad de detectar indicadores tempranos del déficit en la coherencia de los discursos.

Lenguaje «esquizofrénico»

Para ello, Alicia Figueroa recolectó una muestra inicial de 160 entrevistas clínicas a personas de ambos sexos diagnosticadas con esquizofrenia, reclutadas de servicios de Salud Mental pública y privada de Santiago de Chile entre los años 2007 al 2013.

Los resultados obtenidos por las investigadoras permiten afirmar que existe un perfil lingüístico que puede ser denominado como «lenguaje esquizofrénico». «Las alteraciones del lenguaje que se presentan en las personas con esquizofrenia pueden investigarse y son susceptibles de evaluación lingüística», afirman, al tiempo que añaden que el lenguaje esquizofrénico «es un rasgo permanente y prevalente durante todo el curso de la enfermedad y las alteraciones del lenguaje se encuentran presentes desde el primer episodio».