Miércoles, 22 de noviembre de 2017

¿De dónde viene la expresión "OK"?

22/03/2015
Celina García

 

Brecha

 

 

Fue el lingüista norteamericano y docente de la Universidad de Columbia, Allen Walker Read quien se ocupó y preocupó por encontrar el verdadero origen de la palabra OK.

OK lo resume todo. A veces cuando no tenemos ganas de dar muchas explicaciones o respondemos a una orden o a un aviso, pronunciamos estas dos letras. Así, sencillo, escueto, OK. En la cotidianeidad al término se le atribuye el significado “todo bien”, un signo lingüístico arbitrario, asumido, y al que no le prestamos mucha atención.

Existen varias posibles explicaciones de su procedencia; una de ellas asegura su origen del alemán, de las iniciales de “Obertst Kommandant”, utilizadas por el general Schliessen y el barón Von Steuben –famoso por ser un oficial prusiano que combatió durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos– para identificar los comunicados militares. También se le atribuye a diversas etimologías, como el caso del término griego “ola kala”, que significa “todo está bien”. Quizás la acepción más difundida es la que propone que nació durante la Guerra de Secesión, cuando al regresar las tropas de una misión mostraban el letrero “0 killed” (cero muertos), indicando que todo había salido bien y no había bajas que lamentar.

Lo cierto es que tales elucidaciones no pasan de ser conjeturas incomprobables, ya descartadas. Fue el lingüista estadounidense y docente de la Universidad de Columbia, Allen Walker Read quien se ocupó y preocupó por encontrar el verdadero origen de la palabra. Dedicó varios años de su vida a examinar documentos, hemerotecas y textos antiguos hasta que logró dar forma a la explicación que hoy es la que se tiene por cierta.

Una de las pruebas que explicarían la procedencia estadounidense fue el hallazgo de la más antigua documentación de la expresión en el Boston Morning Post, en la edición del 23 de marzo de 1839. En esa publicación, el OK es acompañado por la aclaración de su significado, “all correct” (todo correcto); esto indicaría que en ese entonces no era una expresión del dominio público.

Luego, el uso del término se potenció cuando Martin Van Buren, presidente en busca de la reelección de 1840 por los demócratas, lo utilizó como estrategia de campaña. Su apodo Old Kinderhook, en referencia al lugar en el que nació, hizo de la novedosa expresión OK su eslogan, aprovechando el posible doble sentido de sus iniciales con la expresión “todo correcto”.

La estrategia fue poco efectiva: Van Buren fue derrotado por William Henry Harrison. Lo que nunca pensó es que se convertiría en el principal promotor de una expresión que con el tiempo llegaría a convertirse en el americanismo más utilizado del mundo.