Jueves, 23 de noviembre de 2017

Español y portugués brasilero: lenguas de felicidad

11/02/2015
The Atlantic

En la era de las redes sociales, no es difícil encontrarnos con ejemplos del lenguaje usado para el mal. Muchas personas se valen de la notable habilidad humana para la comunicación esgrimiédola como un arma que se abate sobre cualquier otro ser humano.

Uno vez que uno ha visto lo suficiente, es fácil olvidarse que el lenguaje también se puede emplear como un bisturí, para disecar y comprender conceptos complejos, o como un bálsamo, para ayudar a los demás de curar sus heridas. Las dulces notas de amor que vemos circular por las redes sociales, tal vez sean un antídoto usado para combatir todo el odio que hay en las redes.

El estudio de una gigantesca base de datos, ha permitido concluir que lo bueno, lo positivo, supera a todo lo malo, al odio y al desprecio que se ventila en la internet. Un estudio publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences examinó 100,000 palabras en diez lenguas diferentes y encontró en todas ellas un "sesgo positivo universal", pero ese sesgo, que sería una medida de la felicidad, fue más pronunciado en el español y en el portugués de Brasil.

Los investigadores analizaron textos de Google Books, Twitter, búsquedas en Google, subtítulos de películas y shows de televisión y letras de canciones en alemán, árabe, chino, coreano, español, francés, indonesio, inglés, portugués de Brasil y ruso, para estudiar cómo los hablantes nativos se sentían al oír esas palabras, entre lo positivo y lo negativo.

En todas las lenguas y en todas las plataformas la media de felicidad estaba por encima de 5, considerando 5 como una palabra totalmente neutral. En la imagen, lo amarillo es lo que está por encima de neutro y lo azul, por debajo.

Como se puede apreciar en el gráfico, el español y portugués de Brasil son las lenguas que presentan áreas amarillas más extensas.

Según el matemático Lewis Mitchell, de la Universidad de Adelaida, comentó que "la forma cómo pensamos, cómo formamos nuestras ideas es inherente, intrínsecamente positiva; no tenemos tantas maneras de organizar nuestras ideas negativas como las que tenemos para las ideas positivas".

Las conjunciones, preposiciones y artículos obtuvieron la clasificación neutral, mientras las palabras más negativas fueron muerte, depresión, guerra, y las más positivas, felicidad, risa, amor y sol.